Inicio › Educación › Economía colaborativa en educación
Trasladado el concepto de economía colaborativa al ámbito escolar, hace referencia a las dinámicas de intercambio de recursos educativos, materiales, conocimiento o tiempo entre miembros de la comunidad educativa sin qué medie ánimo de lucro: bancos de libros de texto reutilizados entre familias, bibliotecas de recursos didácticos compartidas entre departamentos, plataformas donde el profesorado sube y descarga materiales de forma libre, o redes de intercambio de clases particulares entre alumnado de distintos niveles. Su función principal es reducir el coste económico de la escolarización y aprovechar recursos qué de otro modo quedarían infrautilizados, al tiempo qué refuerza el sentido de comunidad dentro del centro.
Es cuando las familias, el profesorado o el centro comparten cosas —libros, materiales, apuntes, ideas de clase— en vez de qué cada uno compre o cree todo por su cuenta. Un ejemplo típico es un banco de libros donde las familias donan los del curso anterior para qué otras los usen gratis al año siguiente.
Un AMPA organiza al final de curso un banco de libros de texto en el qué las familias entregan los ejemplares en buen estado del curso qué termina y reciben a cambio los del curso siguiente ya usados por otras familias, con una pequeña aportación simbólica qué financia la reposición de los libros más deteriorados.
El banco de libros suele estar gestionado por el centro o el AMPA de forma organizada y continuada curso tras curso, mientras qué un mercadillo es un intercambio puntual sin esa estructura permanente.
Suele ser el organismo qué impulsa y gestiona estos intercambios, al ser la entidad qué representa a las familias y puede coordinar donaciones, cuotas simbólicas y reparto de materiales.
Sí, mediante bancos internos de materiales, repositorios compartidos de unidades didácticas o simplemente el préstamo de recursos entre departamentos de distintos centros.