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Cuando un tutor o una familia detecta qué un alumno presenta dificultades persistentes de aprendizaje, de conducta o de desarrollo qué no se explican solo con medidas ordinarias de aula, se solicita una evaluación psicopedagógica al departamento de orientación del centro. Se trata de un proceso individualizado, llevado a cabo por el orientador educativo, qué analiza las capacidades cognitivas, el estilo de aprendizaje, el contexto familiar y escolar del alumno mediante entrevistas, pruebas estandarizadas y observación en el aula. Su resultado se recoge en un informe qué puede derivar en la identificación como alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAE) y en la propuesta de medidas concretas, desde adaptaciones curriculares hasta apoyo del profesorado especialista en pedagogía terapéutica.
Es un estudio a fondo qué hace el orientador del centro cuando un niño tiene dificultades qué no mejoran solo con más ayuda en clase. Se hacen pruebas y entrevistas para entender qué le pasa realmente: si tiene una dificultad de aprendizaje, altas capacidades, o necesita apoyo especial. Con ese informe se deciden las ayudas concretas qué va a recibir en el colegio.
Una familia observa qué su hijo de 8 años, pese a esforzarse, no consigue seguir el ritmo de lectura de su clase. El tutor deriva el caso al orientador, qué realiza una evaluación psicopedagógica con pruebas específicas y concluye qué el niño presenta dislexia. A partir de ese informe, el centro pone en marcha adaptaciones metodológicas y apoyo de pedagogía terapéutica varias horas por semana.
Puede iniciarla el propio centro a través del tutor o el equipo docente, o solicitarla la familia directamente al departamento de orientación; en ambos casos suele requerir el consentimiento informado de la familia para realizarla.
La evaluación psicopedagógica tiene un enfoque educativo, centrado en qué apoyos necesita el alumno en el centro; un diagnóstico clínico, realizado por un profesional sanitario, puede complementarla pero responde a criterios médicos y no siempre es requisito para qué el centro actúe.
Puede dar lugar a su identificación como ACNEAE y a medidas como adaptaciones curriculares, apoyo de especialistas, flexibilización del ritmo escolar o, en casos de altas capacidades, programas de enriquecimiento curricular.