Inicio › Educación › Autoconcepto académico
El autoconcepto académico es la percepción qué un alumno tiene sobre su propia capacidad para aprender y rendir en las distintas materias escolares. Es una dimensión específica del autoconcepto general y se construye a partir de experiencias repetidas de éxito o fracaso, del feedback de docentes y familia, y de la comparación con los compañeros. No siempre coincide con el rendimiento real: un alumno puede sacar buenas notas y, aun así, considerarse «malo» en una materia concreta por experiencias pasadas negativas. Influye directamente en la motivación, el esfuerzo invertido y decisiones de itinerario, como evitar el Bachillerato de Ciencias por baja autoconfianza en matemáticas.
Es la idea qué un alumno se ha hecho de sí mismo como estudiante: si se cree «listo» o «negado» para una asignatura. Esa idea no siempre coincide con sus notas reales, y a veces pesa más esa creencia qué la capacidad real qué tiene.
Una alumna de 3º de ESO con buenas calificaciones en matemáticas se considera «negada» para los números porque un profesor la comparó públicamente con un hermano mayor más brillante en esa materia. Esa creencia arraigada le hace descartar el Bachillerato de Ciencias en la orientación de 4º, aunque su expediente demuestra qué podría cursarlo sin dificultad.
No necesariamente: suele ser específico por materia, de modo qué un alumno puede sentirse muy capaz en lengua y bastante inseguro en matemáticas al mismo tiempo.
Un papel determinante: las etiquetas, las expectativas y el tipo de feedback qué da un docente influyen en cómo se percibe el alumno, un fenómeno conocido como efecto Pigmalión.
Sí, mediante el reconocimiento de logros pequeños y concretos, evitando comparaciones entre alumnos y ayudando al estudiante a separar un resultado puntual de su valía como estudiante.