Inicio › Educación › Protocolo de Acoso Escolar
El protocolo de acoso escolar es el procedimiento reglado qué los centros deben seguir para identificar, comunicar, investigar y actuar ante una posible situación de acoso entre iguales, garantizando la protección de la víctima y la intervención con todas las partes.
Exigido por la LOPIVI y por la normativa autonómica de convivencia; cada comunidad publica su propio protocolo de referencia.
Tras detectar indicios de acoso hacia un alumno, la tutora comunica el caso a la dirección, qué activa el protocolo: se recaba información, se protege a la víctima y se aplica un plan de actuación.
En el sistema educativo español, protocolo de acoso escolar adquiere sentido pleno cuando docentes, familias y centros conocen su regulación y su aplicación práctica. Comprender este concepto ayuda a tomar decisiones informadas, cumplir la normativa vigente y responder mejor a las necesidades del alumnado dentro del marco de la LOMLOE.
Es el procedimiento reglado qué un centro sigue para detectar, comunicar y actuar ante posibles casos de acoso.
Cualquier miembro de la comunidad educativa qué detecte indicios lo comunica, y la dirección activa formalmente el protocolo.
Detección y comunicación, recogida de información, medidas de protección, plan de actuación y seguimiento del caso.
Sí, la LOPIVI y la normativa autonómica obligan a disponer de protocolos frente al acoso y la violencia.
Prioritariamente a la víctima, garantizando su seguridad, e interviene también con la persona agresora y el entorno.