Inicio › Financiero › el punto de equilibrio en ventas
El punto de equilibrio o umbral de rentabilidad expresado en ventas es la cifra de ingresos a partir de la cual la empresa cubre la totalidad de sus costes fijos y variables. En ese punto, el beneficio es cero: los ingresos igualan a los costes totales. Por encima, cada euro adicional de ventas (descontado su coste variable) se convierte en beneficio; por debajo, hay pérdidas.
Es cuánto tienes que vender para no perder ni ganar. Justo en ese punto, lo que ingresas cubre todos tus gastos. Vender por encima empieza a dar beneficio; vender por debajo significa pérdidas. Saberlo te dice el mínimo de ventas que necesitas para sobrevivir.
Se parte del margen de contribución (precio de venta menos coste variable unitario). El punto de equilibrio en unidades es costes fijos dividido entre el margen de contribución unitario. En ventas, es costes fijos dividido entre el ratio de margen de contribución (margen de contribución sobre ventas). Cuanto mayor el margen, antes se alcanza.
Una empresa tiene 60.000 € de costes fijos y un margen de contribución del 40% sobre ventas. Su punto de equilibrio es 60.000 / 0,40 = 150.000 € de ventas. Con ventas de 200.000 €, los 50.000 € por encima del umbral, al 40% de margen, aportan 20.000 € de beneficio.
El punto de equilibrio ayuda a fijar objetivos de ventas, evaluar la viabilidad de un proyecto y medir el margen de seguridad (cuánto pueden caer las ventas antes de entrar en pérdidas). Reducir costes fijos o aumentar el margen de contribución baja el umbral y hace el negocio más resistente.
El error más común es no clasificar bien los costes en fijos y variables, distorsionando el cálculo. Otro es olvidar que un margen de contribución bajo eleva mucho el umbral. También se confunde alcanzar el punto de equilibrio con ser rentable a largo plazo.
El punto de equilibrio en ventas es una herramienta del análisis coste-volumen-beneficio de la contabilidad de gestión.
La cifra de ingresos con la que se cubren todos los costes, sin beneficio ni pérdida.
Dividiendo los costes fijos entre el ratio de margen de contribución.
Cada venta adicional, descontado su coste variable, genera beneficio.
Bajando los costes fijos o aumentando el margen de contribución.
Cuánto pueden caer las ventas antes de entrar en pérdidas.