Inicio › Financiero › el coste fijo
El coste fijo es aquel gasto que la empresa soporta con independencia del nivel de producción o ventas dentro de un rango relevante y a corto plazo. Ejemplos típicos son el alquiler del local, los salarios del personal de estructura, las cuotas de seguros, las amortizaciones o las licencias. Se contrapone al coste variable, que sí depende del volumen de actividad.
Es lo que tienes que pagar sí o sí cada mes, produzcas mucho, poco o nada: el alquiler, los sueldos fijos, los seguros. No depende de cuánto vendas. Por eso, cuanto más vendas, más se reparte ese coste entre más productos y más rentable eres.
El coste fijo permanece constante ante cambios en la actividad; el variable aumenta o disminuye con ella (materias primas, comisiones). La suma de ambos da el coste total. La proporción entre fijos y variables define la estructura de costes y el apalancamiento operativo: más costes fijos implica más riesgo pero más beneficio al crecer las ventas.
Un taller paga 2.000 € de alquiler, 4.000 € de salarios de estructura y 500 € de seguros al mes: 6.500 € de costes fijos. Fabrique 10 o 100 piezas, esos 6.500 € no cambian. Si vende 100 piezas, el coste fijo por pieza es 65 €; si vende 200, baja a 32,5 €. Repartir los fijos entre más unidades mejora el margen.
Los costes fijos son la base del cálculo del punto de equilibrio (las ventas necesarias para cubrirlos) y del apalancamiento operativo. Su control es clave en épocas de baja actividad, cuando siguen consumiendo caja. Convertir costes fijos en variables (subcontratar, alquilar en vez de comprar) reduce el riesgo ante caídas de ventas.
El error más común es tratar como fijos costes que en realidad varían a medio plazo (los fijos lo son solo en un rango y horizonte). Otro es asumir demasiada estructura fija sin volumen para diluirla. También se olvida que, superado cierto nivel, aparecen costes fijos escalonados (nuevo local, más personal).
El coste fijo es un concepto básico de la contabilidad de costes y del análisis del punto de equilibrio y del apalancamiento operativo.
El que no varía con el volumen de producción o ventas a corto plazo, como el alquiler o los salarios de estructura.
El fijo es constante ante cambios de actividad; el variable aumenta o baja con ella.
Porque a más ventas, el coste fijo por unidad baja y mejora el margen.
Sí: define las ventas necesarias para cubrir los costes fijos.
Solo en un rango y horizonte; a medio plazo pueden variar o escalonarse.