Inicio › Financiero › el dollar cost averaging (aportaciones periódicas)
El dollar cost averaging (DCA), o promedio del coste monetario, es una estrategia de inversión consistente en aportar una cantidad fija de dinero a intervalos regulares (mensual, trimestral), con independencia del precio del activo en cada momento. Al comprar más participaciones cuando el precio baja y menos cuando sube, el coste medio de adquisición se suaviza y se diluye el riesgo de temporización.
Es invertir siempre la misma cantidad cada mes, pase lo que pase con el precio, en lugar de meter todo el dinero de golpe. Cuando el mercado está barato, tu aportación compra más; cuando está caro, compra menos. Así ni aciertas ni fallas el momento perfecto: te da igual.
Nadie sabe con certeza cuándo el mercado está en máximos o mínimos. Invertir de golpe expone a hacerlo justo antes de una caída. Con el DCA se reparte la inversión en el tiempo, comprando a distintos precios, lo que reduce el impacto de la volatilidad y elimina la presión de acertar el momento.
Un inversor aporta 200 € cada mes a un fondo. En un mes caro (participación a 10 €) compra 20 participaciones; en un mes barato (a 8 €) compra 25. A lo largo del año acumula participaciones a un coste medio que suele quedar por debajo del precio máximo del periodo, sin haber tenido que predecir nada.
El DCA es la base de la inversión periódica automatizada en fondos y planes, muy adecuada para el ahorrador de largo plazo que aporta parte de su nómina cada mes. Combina bien con fondos indexados de bajo coste y con el efecto del interés compuesto a lo largo de los años.
El error más común es interrumpir las aportaciones precisamente cuando el mercado cae, que es cuando más barato se compra. Otro es esperar que garantice ganancias: reduce el riesgo de temporización, no el riesgo del activo. También se confunde con intentar 'promediar a la baja' de forma reactiva.
El dollar cost averaging es una estrategia de inversión sistemática ampliamente aplicada en la inversión periódica en fondos y planes de largo plazo.
Invertir una cantidad fija de forma periódica, con independencia del precio del activo.
Reduce el impacto de la volatilidad y elimina la presión de acertar el momento.
Compra más participaciones cuando el precio baja y menos cuando sube.
No: reduce el riesgo de temporización, no el riesgo propio del activo.
Con fondos indexados de bajo coste y la inversión periódica a largo plazo.