Inicio › Financiero › el stop loss
El stop loss (orden de stop de pérdidas) es una orden condicionada que se activa cuando el precio de un valor alcanza o cae por debajo de un nivel prefijado, lanzando entonces una orden de venta para limitar las pérdidas de la posición. Es un instrumento básico de gestión del riesgo que permite acotar de antemano cuánto se está dispuesto a perder en una operación.
Es un 'freno automático' para tus pérdidas. Le dices al bróker: 'si esta acción baja hasta X, véndela sin preguntarme'. Así, si el precio se desploma, sales antes de perder demasiado, aunque no estés mirando la pantalla. Protege tu dinero de sustos grandes.
El stop loss fijo se coloca a un precio concreto. El stop dinámico o trailing stop se ajusta al alza siguiendo el precio: si la acción sube, el stop sube con ella asegurando beneficios, pero nunca baja. El stop-limitado combina el stop con un precio límite de ejecución, evitando ventas a precios excesivamente bajos.
Un inversor compra acciones a 50 € y coloca un stop loss en 45 €, aceptando una pérdida máxima del 10%. Si la acción cae a 45 €, se ejecuta la venta automática y limita la pérdida. Si en cambio la acción sube a 60 €, puede subir el stop a 54 € (trailing stop) para asegurar parte de la ganancia.
Se define antes o justo después de abrir la posición, en función del riesgo asumible y de niveles técnicos (soportes). Es esencial en trading e inversión para no dejar correr las pérdidas. En mercados muy volátiles o con huecos (gaps), la ejecución puede producirse a un precio inferior al stop fijado.
El error más común es colocarlo demasiado cerca del precio, provocando ventas por ruido normal del mercado. Otro es no usarlo y dejar correr las pérdidas 'esperando que recupere'. También se confía en que se ejecutará exactamente al precio fijado, cuando en huecos puede saltar más abajo.
El stop loss es una herramienta central de la gestión del riesgo en la operativa bursátil, complementaria a las órdenes de mercado y limitadas.
Una orden que vende automáticamente un valor si su precio cae hasta un nivel prefijado, limitando pérdidas.
Para acotar de antemano la pérdida máxima de una operación y proteger el capital.
Un stop dinámico que sube con el precio para asegurar beneficios, pero nunca baja.
No siempre: en huecos de mercado puede ejecutarse a un precio inferior.
En niveles técnicos y según el riesgo asumible, sin pegarlo demasiado al precio.