Inicio › Logística › Cuarta Milla
La cuarta milla es la última etapa de la entrega dentro del propio domicilio o edificio del cliente (portero automático, recepción del edificio, taquillas inteligentes), posterior a la última milla.
Es el tramo final de verdad: desde la puerta de la calle hasta las manos del cliente, dentro de su propio edificio.
En un bloque de pisos sin conserje, la cuarta milla se resuelve dejando el paquete en una taquilla inteligente del portal.
Gestionar bien la cuarta milla, la etapa final dentro del propio edificio del cliente, mejora de forma directa la experiencia de entrega percibida.
El error más común es no coordinar con el portero o la comunidad de vecinos ni con taquillas inteligentes, lo qué alarga justo la parte de la entrega qué más frustra al cliente.
Ofrecer al cliente varias opciones para la cuarta milla (entrega en mano, taquilla inteligente, punto de conserjería) reduce los intentos de entrega fallidos y mejora la valoración final del servicio.
Por ejemplo, instalar taquillas inteligentes en el portal de un edificio de viviendas permite completar la entrega aunque el cliente no esté en casa, evitando un segundo intento de reparto.
La cuarta milla es la última etapa de la entrega dentro del propio domicilio o edificio del cliente (portero automático, recepción del edificio, taquillas inteligentes), posterior a la última milla.
Es el tramo final de verdad: desde la puerta de la calle hasta las manos del cliente, dentro de su propio edificio.
En un bloque de pisos sin conserje, la cuarta milla se resuelve dejando el paquete en una taquilla inteligente del portal.