Inicio › Logística › Dron de reparto
Un dron de reparto es una aeronave no tripulada (UAS) diseñada para transportar y entregar paquetes de pequeño tamaño y peso, normalmente por debajo de 2,5 kilogramos, de forma autónoma o pilotada en remoto, como alternativa o complemento al reparto terrestre en la última milla.
Los modelos operativos combinan despegue vertical, navegación GPS con rutas pregrabadas, sensores de detección de obstáculos y mecanismos de entrega por descenso con cabrestante o aterrizaje en puntos habilitados. Empresas como Zipline, Wing (Alphabet) o Amazon Prime Air ya realizan entregas comerciales regulares en varios países, especialmente de farmacia y comida preparada.
En Europa la operación está regulada por los Reglamentos de Ejecución (UE) 2019/947 y Delegado 2019/945, que clasifican las operaciones en categorías abierta, específica y certificada. En España, AESA autoriza los vuelos: el reparto urbano exige operar en categoría específica con evaluación de riesgo SORA, y el vuelo más allá del alcance visual (BVLOS) requiere autorización expresa.
En palabras sencillas, un dron de reparto es un pequeño helicóptero robot que lleva un paquete desde un almacén hasta tu casa o un punto de recogida volando, sin conductor ni furgoneta, y baja el pedido con una cuerda o aterrizando en una zona segura.
En la práctica, hoy se usa sobre todo para envíos urgentes de poco peso: medicamentos y muestras clínicas entre hospitales, recambios críticos, comida y paquetería en zonas rurales o de difícil acceso. Un operador en España debe registrarse en AESA, certificar a sus pilotos, hacer el análisis de riesgo de cada ruta y respetar las zonas geográficas de UAS publicadas por ENAIRE.
Los drones comerciales de paquetería suelen transportar entre 1 y 2,5 kg; hay plataformas de carga mayores en pruebas que alcanzan decenas de kilos, pero requieren certificaciones más exigentes.
Sí, pero no en categoría abierta: el reparto exige operar en categoría específica con autorización de AESA, evaluación de riesgo SORA y, para vuelos fuera del alcance visual del piloto, permiso BVLOS expreso.
Rapidez en trayectos cortos y congestionados, acceso a zonas aisladas, menor coste energético por envío ligero y reducción de emisiones; a cambio, la capacidad de carga y la meteorología limitan su uso masivo.