Inicio › Logística › Tacógrafo Digital
Dispositivo obligatorio que registra los tiempos de conducción, descanso y velocidad de los vehículos pesados de transporte por carretera. Se trata de un concepto fundamental en el ámbito de logística con implicaciones prácticas relevantes para las empresas y profesionales que gestionan el almacenamiento, el transporte y la cadena de suministro. Comprender bien tacógrafo digital permite tomar mejores decisiones operativas y reducir costes.
Un camionero que hace la ruta Madrid-París usa el tacógrafo digital con su tarjeta personal: el aparato registra automáticamente sus horas al volante y sus descansos, y la Guardia Civil puede descargar los datos en un control para verificar que cumple los límites.
El tacógrafo digital es obligatorio en vehículos de más de 3,5 toneladas destinados al transporte. Registra actividad mediante tarjetas inteligentes y garantiza el cumplimiento de la normativa europea de tiempos de conducción y descanso.
Es un dispositivo electrónico obligatorio instalado en los vehículos pesados de transporte de mercancías y viajeros que registra de forma automática y a prueba de manipulación los tiempos de conducción, las pausas, los descansos y la velocidad del vehículo.
Es obligatorio en la mayoría de vehículos de transporte de mercancías de más de 3,5 toneladas de masa máxima autorizada y en los de transporte de viajeros con más de nueve plazas, cuando circulan dentro del ámbito del Reglamento europeo de transporte por carretera.
Se utilizan cuatro tipos de tarjetas inteligentes: la del conductor (registra su actividad), la de la empresa (descarga y custodia los datos), la del taller (calibración) y la del agente de control (inspección). Cada una tiene funciones y permisos distintos.
La empresa debe descargar periódicamente los datos: los de la tarjeta del conductor al menos cada 28 días y los de la memoria del vehículo al menos cada 90 días, conservándolos durante el plazo legal para posibles inspecciones.
Es la evolución del tacógrafo digital, obligatorio en vehículos nuevos, que incorpora conexión GNSS (posicionamiento por satélite) y comunicación a distancia con las autoridades de control, permitiendo detectar posibles infracciones sin necesidad de detener el vehículo.