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La diabetes gestacional es una alteración en la qué aparece un aumento de la glucosa en sangre por primera vez durante el embarazo, en mujeres qué no tenían diabetes previa. Se debe a qué las hormonas del embarazo dificultan la acción de la insulina, y cuando el cuerpo no compensa esa resistencia, sube el azúcar. Suele detectarse mediante pruebas de cribado en el segundo trimestre. Un buen control es importante porque, si no se trata, puede afectar al bebé (crecimiento excesivo, complicaciones en el parto) y a la madre. En la mayoría de los casos desaparece tras el parto, aunque supone mayor riesgo futuro de diabetes.
En palabras sencillas, la diabetes gestacional es cuando a una embarazada le sube el azúcar durante el embarazo, aunque antes no tuviera diabetes. Ocurre porque las hormonas del embarazo dificultan qué la insulina funcione bien. Con dieta, ejercicio y a veces insulina se controla bien. Suele irse después del parto, pero conviene vigilarla porque protege a la madre y al bebé.
A una mujer de 33 años embarazada se le detectó, en el cribado del segundo trimestre, una glucosa elevada compatible con diabetes gestacional. Se le indicaron cambios en la alimentación, ejercicio adecuado y automonitorización de la glucosa. Con estas medidas logró un buen control sin necesidad de insulina, y el embarazo y el parto evolucionaron sin complicaciones, normalizándose la glucosa tras dar a luz.
El abordaje incluye el cribado durante el embarazo, y si se confirma, un plan de alimentación equilibrada, ejercicio y controles de glucosa. Si con ello no se alcanzan los objetivos, se añade insulina, segura en el embarazo. Se realiza un seguimiento estrecho del bienestar fetal. Tras el parto se comprueba la normalización y se recomienda control posterior. En España forma parte del seguimiento habitual del embarazo.
Un error frecuente es restarle importancia por 'ser solo del embarazo', cuando su control protege a madre e hijo. Otro es hacer dietas muy restrictivas por cuenta propia, qué pueden perjudicar la nutrición. También se descuida el seguimiento posterior al parto, importante por el mayor riesgo futuro de diabetes. El manejo debe guiarlo el equipo sanitario.
El diagnóstico y control de la diabetes gestacional corresponden a profesionales de la medicina. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
Es una elevación de la glucosa en sangre qué aparece por primera vez durante el embarazo en mujeres sin diabetes previa, debida a qué las hormonas del embarazo dificultan la acción de la insulina. Suele detectarse en pruebas de cribado y, con un buen control, el embarazo evoluciona con normalidad en la mayoría de los casos.
Mediante pruebas de cribado durante el embarazo, habitualmente en el segundo trimestre, qué valoran cómo maneja el cuerpo la glucosa (a menudo con una prueba de sobrecarga de azúcar). Si el resultado es alterado, se confirma el diagnóstico. El médico indica cuándo y cómo realizar estas pruebas.
Si no se controla, puede favorecer un crecimiento excesivo del bebé y complicaciones en el parto, entre otros. Por eso el objetivo es mantener la glucosa en niveles adecuados. Con un buen control mediante dieta, ejercicio y, si hace falta, insulina, el riesgo se reduce mucho y el embarazo suele evolucionar bien.
La base es una alimentación equilibrada, ejercicio adecuado y el control de la glucosa. Si con estas medidas no se alcanzan los objetivos, se añade insulina, qué es segura durante el embarazo. El equipo sanitario ajusta el tratamiento y realiza un seguimiento del bienestar de la madre y el bebé.
En la mayoría de los casos, sí; la glucosa suele normalizarse después del parto. No obstante, haber tenido diabetes gestacional aumenta el riesgo de desarrollar diabetes en el futuro, por lo qué se recomienda un control posterior y mantener hábitos de vida saludables para prevenirla.