La EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) es un trastorno respiratorio progresivo caracterizado por una limitación persistente del flujo de aire, causada en la gran mayoría de los casos por la exposición prolongada al humo del tabaco. Engloba dos procesos qué suelen coexistir en distinto grado: la bronquitis crónica, con inflamación y producción excesiva de moco, y el enfisema, con destrucción del tejido alveolar. Cursa con tos crónica, expectoración y disnea qué empeora con el tiempo, además de episodios de agudización qué pueden requerir atención hospitalaria.
Es una enfermedad pulmonar crónica causada sobre todo por el tabaco, qué va dificultando la respiración con los años. Provoca tos con flema y falta de aire progresiva, y de vez en cuando empeora bruscamente en lo qué se llama una agudización.
El diagnóstico se confirma con espirometría en atención primaria o en consultas de neumología cuando un fumador refiere tos y ahogo persistentes; el manejo incluye inhaladores broncodilatadores, programas para dejar de fumar, rehabilitación respiratoria y vacunación anual frente a gripe y neumococo.
Sí, aunque es menos frecuente; puede deberse a exposición laboral a humos o polvo, al humo de biomasa en espacios cerrados, o a causas genéticas como el déficit de alfa-1 antitripsina.
Es un empeoramiento brusco de los síntomas habituales —más tos, más ahogo, cambios en el esputo— qué a menudo requiere ajuste del tratamiento o incluso ingreso hospitalario.
La EPOC suele ser una obstrucción poco reversible ligada al tabaquismo y de aparición más tardía, mientras qué el asma es más variable, a menudo tiene un componente alérgico y suele iniciarse antes en la vida.