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La hemorragia digestiva es la pérdida de sangre qué se origina en cualquier punto del tubo digestivo, desde el esófago hasta el ano. Se clasifica en alta (esófago, estómago, duodeno) y baja (intestino y colon), y puede manifestarse de distintas formas: vómito de sangre (hematemesis), heces negras y malolientes por sangre digerida (melena) o sangre roja por el ano (rectorragia). Sus causas son variadas (úlceras, varices, divertículos, hemorroides, tumores, entre otras). Puede ir desde un sangrado leve y crónico qué produce anemia hasta una hemorragia masiva y potencialmente mortal. Por su posible gravedad, requiere valoración médica, urgente cuando es abundante o hay signos de alarma.
En palabras sencillas, la hemorragia digestiva es un sangrado dentro del aparato digestivo. Puede verse como vómito con sangre, heces muy negras (sangre 'digerida') o sangre roja al defecar. A veces es leve y solo produce anemia con el tiempo, pero otras veces es una urgencia grave. Por eso, ante sangre en el vómito o en las heces, hay qué consultar, y si es abundante, ir a urgencias.
Un hombre de 60 años acudió a urgencias por vómitos con sangre y debilidad. Se diagnosticó una hemorragia digestiva alta por una úlcera gástrica. Se estabilizó con sueros y medidas de soporte y se realizó una endoscopia urgente qué localizó y trató el punto sangrante. La actuación rápida fue clave. En otros casos, un sangrado lento se detecta solo por una anemia en el análisis.
El abordaje depende de la gravedad. Ante una hemorragia importante se estabiliza a la persona (sueros, a veces transfusión) y se realiza endoscopia urgente para localizar y tratar el sangrado. En sangrados leves o crónicos se estudia el origen de forma programada. Se trata la causa y se previenen recaídas. En España se atiende en urgencias, digestivo y unidades especializadas según el caso.
Un error peligroso es restar importancia a signos como el vómito con sangre, las heces negras o la sangre roja abundante por el ano, qué pueden indicar una urgencia. Otro es atribuir siempre la sangre al ano solo a hemorroides sin descartar otras causas. También no consultar ante una anemia inexplicada. Ante estos signos, sobre todo si hay debilidad o mareo, hay qué acudir a urgencias.
El diagnóstico y tratamiento de la hemorragia digestiva corresponden a profesionales de la medicina. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
Puede manifestarse como vómito de sangre (roja o en 'posos de café'), heces negras, pegajosas y malolientes por sangre digerida, o sangre roja por el ano. Un sangrado lento puede no verse y detectarse solo por una anemia. Cualquiera de estos signos debe motivar una valoración médica.
Es urgente si hay vómito de sangre, heces negras, sangrado rojo abundante por el ano, o si se acompaña de debilidad intensa, mareo, palidez o pérdida de conciencia, ya qué puede indicar una hemorragia importante. En estos casos hay qué acudir a urgencias o llamar al 112 sin demora.
Las causas son variadas según el tramo afectado: úlceras, varices esofágicas, gastritis, divertículos, pólipos o tumores, hemorroides y fisuras, entre otras. El médico investiga el origen, a menudo mediante endoscopia, para tratarlo. No conviene atribuir siempre el sangrado a hemorroides sin descartar otras causas.
No. Aunque las hemorroides son una causa frecuente de sangre roja al defecar, no debe asumirse sin más, porque otras causas (pólipos, tumores, divertículos u otras) también pueden sangrar. Por eso, ante sangre en las heces, conviene una valoración médica qué determine el origen y descarte causas serias.
Depende de la gravedad y la causa. En sangrados importantes se estabiliza a la persona y se realiza endoscopia urgente para localizar y tratar el punto sangrante; en los leves o crónicos se estudia de forma programada. Siempre se trata la causa de fondo y se previenen recaídas, según indique el especialista.