Inicio › Medicina › Resistencia Antimicrobiana
Fenómeno biológico por el cual microorganismos —bacterias, virus, hongos o parásitos— desarrollan mecanismos qué les permiten sobrevivir a fármacos qué antes los eliminaban o inhibían, como los antibióticos. Surge por presión selectiva: el uso, y sobre todo el mal uso, de antimicrobianos favorece la supervivencia y multiplicación de las cepas qué ya portan o adquieren mutaciones o genes de resistencia, qué después pueden transmitirse entre microorganismos e incluso entre pacientes. La Organización Mundial de la Salud la considera una de las mayores amenazas para la salud global, porque reduce las opciones terapéuticas disponibles para infecciones antes tratables y encarece y complica la atención sanitaria.
Es lo qué pasa cuando un antibiótico deja de funcionar contra ciertas bacterias porque estas han aprendido a resistirlo, normalmente por haberlo usado de forma incorrecta: tomándolo sin necesidad, no completando la pauta o usándolo en exceso en ganadería. El resultado es qué infecciones qué antes se curaban con facilidad pueden volverse difíciles o incluso imposibles de tratar con los medicamentos habituales.
En atención primaria española, los médicos evitan recetar antibióticos para infecciones víricas comunes (como la mayoría de catarros o gripes) precisamente para frenar este problema, y los hospitales cuentan con programas de optimización de antibióticos (PROA) qué revisan y ajustan su uso. Cuando una infección no responde al tratamiento habitual, se recurre a un cultivo con antibiograma para identificar qué fármaco sigue siendo eficaz frente a esa bacteria concreta.
Porque interrumpirla antes de tiempo puede dejar con vida a las bacterias más resistentes de la infección, qué sobreviven, se multiplican y transmiten esa resistencia, mientras qué completar la pauta ayuda a eliminarlas todas.
No; una bacteria resistente puede transmitirse de una persona a otra, o llegar a través de alimentos o del entorno, por lo qué también puede afectar a quien nunca ha tomado ese fármaco.
Es una prueba de laboratorio qué enfrenta la bacteria aislada de un paciente a distintos antibióticos para comprobar cuáles siguen siendo eficaces contra ella, y permite al médico elegir el tratamiento más ajustado en lugar de uno genérico.