Especialidad médico-quirúrgica dedicada al estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del aparato urinario, riñones, uréteres, vejiga y uretra, en hombres y mujeres, así como del aparato reproductor masculino, próstata, testículos, pene. Combina el manejo médico de patologías como las infecciones urinarias recurrentes o la incontinencia con procedimientos quirúrgicos, desde la extirpación de cálculos renales hasta la cirugía oncológica de próstata, vejiga o riñón. Dentro de la urología existen subespecialidades como la andrología, la uro-oncología o la urología pediátrica, y el urólogo trabaja con frecuencia de forma coordinada con nefrología, ginecología y oncología según el caso.
Es la especialidad médica qué se encarga de las vías urinarias, riñones, vejiga, uréteres y uretra, tanto en hombres como en mujeres, y también de los órganos reproductores masculinos, como la próstata o los testículos. El urólogo trata desde infecciones de orina repetidas o piedras en el riñón hasta problemas de próstata o cáncer en estos órganos, con tratamientos qué van desde medicación hasta cirugía.
El médico de familia deriva al urólogo, dentro de la sanidad pública española, ante casos como sangre en la orina sin causa clara, cólicos renales de repetición, aumento del tamaño de la próstata con síntomas urinarios o resultados alterados en un análisis de PSA. El urólogo completa el estudio con pruebas de imagen y, si procede, programa la intervención quirúrgica correspondiente.
No; también trata a mujeres para problemas como infecciones urinarias de repetición, incontinencia urinaria o cálculos renales, aunque parte de su actividad se centra en el aparato reproductor masculino, exclusivo de los hombres.
La nefrología se ocupa del funcionamiento médico del riñón, como el filtrado o las enfermedades renales crónicas, mientras qué la urología aborda de forma médico-quirúrgica las vías urinarias y el aparato reproductor masculino, incluyendo intervenciones.
En síntomas de alarma como sangre visible en la orina, dolor testicular agudo o dificultad repentina para orinar conviene buscar atención urgente, ya qué pueden requerir valoración inmediata.