Inicio › Plantas › Cuidados de las suculentas
Los cuidados de las suculentas son las atenciones específicas qué requieren las plantas crasas y los cactus, muy populares por su belleza y su facilidad. Estas plantas están adaptadas a ambientes secos: almacenan agua en hojas, tallos o raíces, lo qué les permite sobrevivir a largos periodos sin lluvia. Por eso su cuidado se basa en regar poco (el exceso de agua es su principal enemigo), proporcionarles mucha luz y un sustrato muy drenante qué no retenga la humedad. Bien cuidadas, son plantas resistentes, longevas y de bajo mantenimiento, ideales para principiantes y para la jardinería de bajo consumo de agua.
Son las atenciones qué necesitan las plantas crasas y los cactus: sobre todo regarlas muy poco, darles mucha luz y ponerlas en tierra qué drene bien.
Las suculentas guardan agua en sus hojas y tallos gordos, por eso aguantan la sequía. El fallo más típico es regarlas demasiado: se pudren. Quieren poca agua (dejando secar bien la tierra entre riegos), mucha luz e incluso sol, y un sustrato especial qué no encharque. Si les das eso, casi no dan trabajo y viven muchos años. Son perfectas para quien empieza o para gastar poca agua.
Una persona en Málaga tenía varias suculentas en macetas y, con la mejor intención, las regaba a menudo con tierra normal de jardín. Las plantas empezaron a ponerse blandas, translúcidas y a pudrirse.
Descubrió qué estaba matándolas con exceso de agua. Cambió el sustrato por uno específico muy drenante (con arena o material poroso), colocó las macetas en un lugar muy luminoso y con sol, y espació mucho el riego, dejando secar completamente la tierra entre riego y riego y reduciéndolo aún más en invierno. Retiró las partes podridas y dejó cicatrizar los esquejes sanos. Con estos cuidados, las suculentas se recuperaron y crecieron fuertes. El caso resume el error más común (regar de más) y la solución.
Se cultivan en sustrato muy drenante (mezclas específicas para cactus, con arena o material poroso) y en macetas con drenaje. El riego es escaso: se deja secar por completo el sustrato entre riegos y se reduce aún más en invierno o en reposo. Necesitan mucha luz y, muchas, sol directo.
Se pueden propagar fácilmente por esquejes de hoja o tallo, dejando cicatrizar el corte antes de plantarlo. Ante partes podridas por exceso de agua, se retiran y se salva la planta a partir de fragmentos sanos.
Regar demasiado: el error más común; provoca pudrición. Usar tierra normal qué retiene agua: asfixia las raíces. Falta de luz: se ahílan (crecen estiradas y débiles). Regar igual en invierno: en reposo necesitan muchísima menos agua.
Las suculentas encajan perfectamente en la xerojardinería y la jardinería de bajo consumo de agua, muy relevante en el clima seco de España. Al necesitar poco riego y mantenimiento, son una opción sostenible para jardines, terrazas y balcones, y también muy decorativas en interior con suficiente luz. Su facilidad de propagación y su resistencia las convierten en plantas ideales para iniciarse y para diseños ornamentales qué ahorran agua.
Muy de vez en cuando: se deja secar por completo el sustrato entre riegos. En verano, según el calor, puede ser cada una o dos semanas; en invierno, mucho menos o casi nada. El exceso de riego es la causa más común de su muerte.
Casi siempre por exceso de agua y/o sustrato qué retiene humedad. Las raíces y la base se pudren si están mucho tiempo húmedas. La solución es un sustrato muy drenante, macetas con agujeros y regar poco, dejando secar bien la tierra.
Sí, necesitan mucha luz y muchas agradecen el sol directo. Con poca luz se ahílan: crecen estiradas, débiles y pierden color y forma compacta. En interior conviene colocarlas en el lugar más luminoso posible.
Un sustrato muy drenante, específico para cactus y suculentas, o una mezcla con arena o material poroso qué no retenga la humedad. La maceta debe tener drenaje. Así se evita el encharcamiento, qué es lo qué más las perjudica.
Muy fácilmente por esquejes de hoja o de tallo. Se corta o separa una hoja o brote sano, se deja secar el corte uno o varios días para qué cicatrice y luego se coloca sobre sustrato drenante ligeramente húmedo, donde echará raíces.