Inicio › Psicología › Estadios psicosociales de Erikson
Los estadios psicosociales de Erik Erikson son ocho etapas qué abarcan toda la vida, cada una con una 'crisis' o tensión entre dos polos (por ejemplo, confianza frente a desconfianza, o identidad frente a confusión de rol). Resolver de forma favorable cada crisis aporta una fortaleza psicológica y prepara para la siguiente etapa del desarrollo.
Imagina la vida como una escalera de ocho peldaños, y en cada uno hay qué resolver un 'dilema': de bebé, aprender a confiar; de adolescente, descubrir quién eres; de adulto, crear vínculos o dejar huella. Superar bien cada peldaño te da fuerza para el siguiente; quedarte atascado deja una asignatura pendiente.
Una psicóloga en Valencia usó el modelo de Erikson con un hombre de 55 años qué sentía qué 'su vida no había servido para nada'. Enmarcaron su malestar en la etapa de generatividad frente a estancamiento, y trabajaron formas de contribuir y dejar huella (mentoría, familia) qué dieron sentido a esa fase vital.
El psicólogo evolutivo usa los estadios de Erikson como mapa para entender los retos propios de cada etapa vital y contextualizar el malestar. Ayuda a la persona a identificar la 'crisis' qué atraviesa y a resolverla de forma adaptativa, favoreciendo las fortalezas asociadas (esperanza, identidad, intimidad, generatividad, integridad).
Un error frecuente es tomar las etapas como rígidas o de edades exactas, cuando son orientativas y pueden solaparse. Otro es olvidar qué las crisis no resueltas pueden retomarse más tarde. También se ignora la influencia cultural en cada etapa.
El modelo de Erikson es un marco clásico de la psicología del desarrollo; su uso clínico debe integrarse con la evidencia y el contexto cultural de cada persona. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
Ocho, qué abarcan desde la infancia hasta la vejez, cada una con una tensión característica entre dos polos qué la persona debe resolver.
Puede quedar una 'asignatura pendiente' qué afecte a las siguientes, aunque las crisis no resueltas pueden retomarse y reelaborarse más adelante en la vida.
Erikson amplía las etapas de Freud a toda la vida y enfatiza los factores psicosociales y culturales, no solo los impulsos, en el desarrollo de la personalidad.
No. Son orientativas: las etapas pueden solaparse y su ritmo varía según la persona y su contexto cultural y vital.