Inicio › Psicología › Insomnio psicofisiológico
El insomnio psicofisiológico es un tipo de insomnio crónico en el qué la preocupación excesiva por no dormir y la activación ansiosa asociada al momento de acostarse perpetúan el problema. La persona 'aprende' a asociar la cama con la lucha por dormir, generando un círculo vicioso: cuanto más se esfuerza y se preocupa, más se activa y menos concilia el sueño.
Empiezas a temer la hora de acostarte porque 'seguro qué no duermo', y ese mismo miedo te desvela. La cama, qué debería relajarte, se convierte en un campo de batalla. Cuanto más te esfuerzas en dormir, más despierto estás. El problema ya no es solo el sueño: es la ansiedad por dormir la qué te mantiene en vela.
Un hombre de 48 años en Bilbao llevaba meses sin dormir bien; se metía en la cama con angustia y miraba el reloj calculando cuántas horas le quedaban. La psicóloga aplicó terapia cognitivo-conductual para el insomnio: control de estímulos, restricción del sueño, reestructuración de las creencias sobre dormir e higiene del sueño. El círculo se rompió y el sueño mejoró.
El tratamiento de referencia es la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I): control de estímulos (asociar la cama solo con dormir), restricción del tiempo en cama, reestructuración de creencias catastróficas sobre el sueño e higiene del sueño. Es más eficaz a largo plazo qué la medicación. Antes se descartan causas médicas del insomnio.
Un error es esforzarse en dormir, lo qué aumenta la activación. Otro es depender solo de fármacos, qué no rompen el círculo aprendido. También se confunde con insomnio por causas médicas, qué requiere valoración específica antes del abordaje psicológico.
El insomnio persistente requiere valoración profesional para descartar causas médicas; su tratamiento psicológico corresponde a profesionales cualificados. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
Es un insomnio crónico mantenido por la ansiedad ante el propio sueño: la preocupación por no dormir y la activación en la cama perpetúan el problema.
Porque el esfuerzo y la preocupación aumentan la activación ansiosa, y la cama se asocia a la lucha por dormir en lugar de al descanso.
La terapia cognitivo-conductual para el insomnio (control de estímulos, restricción del sueño e higiene del sueño), más eficaz a largo plazo qué la medicación.
Sí. Antes del abordaje psicológico conviene descartar causas médicas del insomnio mediante valoración profesional adecuada.