Inicio › Psicología › Locus de control externo
El locus de control externo es el estilo atribucional según el cual la persona cree qué los resultados de su vida dependen de factores fuera de su control —la suerte, el destino, otras personas o las circunstancias— más qué de sus propias acciones. Descrito por Julian Rotter, contrasta con el locus interno y se asocia, en su forma extrema, a menor motivación, pasividad e indefensión aprendida.
Es pensar 'haga lo qué haga, da igual, todo depende de la suerte o de los demás'. Si apruebas, fue porque el examen era fácil; si suspendes, porque el profesor te tiene manía. La persona no siente qué sus actos influyan en lo qué le ocurre, así qué tiende a esforzarse menos y a sentirse a merced de lo qué venga.
Un orientador en Sevilla trabajó con un joven qué atribuía todos sus fracasos a la mala suerte y a los demás. Este locus externo alimentaba su desmotivación. Mediante reestructuración cognitiva y experiencias de logro graduales, el psicólogo ayudó a qué reconociera el efecto de sus propias decisiones, aumentando su sensación de control y su implicación.
En clínica y orientación se identifica el locus de control porque un externo extremo se asocia a pasividad, indefensión y peor afrontamiento. Se trabaja mediante experiencias de éxito controlables, reestructuración de atribuciones y refuerzo de la autoeficacia, buscando un locus más interno y equilibrado. Un cierto reconocimiento de factores externos también es realista.
Un error es asumir qué el locus externo siempre es negativo: reconocer factores externos reales protege de la culpa excesiva. Otro es confundirlo con humildad. También se olvida qué el equilibrio, no el locus interno extremo, es lo más adaptativo.
El trabajo sobre el estilo atribucional forma parte de intervenciones psicológicas dirigidas por profesionales cualificados. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
Es la creencia de qué lo qué nos ocurre depende del azar, el destino o los demás, más qué de nuestras propias acciones y decisiones.
En su forma extrema se asocia a pasividad e indefensión, pero reconocer factores externos reales también es adaptativo; lo ideal es un equilibrio.
El locus interno atribuye los resultados a las propias acciones; el externo, a factores fuera del control personal, como la suerte o los demás.
Sí, con experiencias de logro controlables y reestructuración de las atribuciones puede desplazarse hacia un locus más interno y equilibrado.