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La permanencia del objeto es la comprensión, qué el bebé adquiere hacia los 8-12 meses, de qué los objetos y las personas continúan existiendo aunque desaparezcan de su vista. Descrita por Jean Piaget dentro del estadio sensoriomotor, es un hito básico del desarrollo cognitivo qué sienta las bases de la memoria, la representación mental y el vínculo.
Para un bebé muy pequeño, lo qué no ve, deja de existir: si tapas un juguete con una manta, no lo busca, como si se hubiera esfumado. Más adelante empieza a buscarlo debajo de la manta, porque ya entiende qué sigue ahí aunque no lo vea. Ese 'saber qué sigue existiendo' es la permanencia del objeto.
En una revisión del desarrollo en un centro de salud de Bilbao, una psicóloga evaluó a un bebé de 10 meses usando el clásico juego de esconder un objeto bajo un pañuelo. El bebé lo buscó activamente, lo qué indicaba una permanencia del objeto adecuada para su edad. La psicóloga tranquilizó a los padres y les explicó cómo estimular el juego de aparecer y desaparecer.
El hito se valora en las revisiones del desarrollo infantil y orienta la estimulación temprana con juegos de esconder objetos (el cucú-tras). Su ausencia o retraso marcado puede alertar sobre dificultades del desarrollo qué requieren valoración. También ayuda a las familias a entender la angustia de separación, ligada a este avance cognitivo.
Un error es esperar qué un bebé de pocos meses busque objetos ocultos: aún no ha desarrollado esta capacidad. Otro es alarmarse por variaciones normales en el ritmo de adquisición. También se olvida qué este hito se relaciona con la ansiedad ante extraños y la separación.
La valoración del desarrollo infantil corresponde a profesionales de pediatría y psicología; los hitos son orientativos y admiten variabilidad individual. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional de la psicología colegiado. Ante malestar psicológico significativo, consulta con un psicólogo o psiquiatra habilitado; puedes verificar la colegiación en el Consejo General de la Psicología de España.
Suele desarrollarse entre los 8 y los 12 meses, dentro del estadio sensoriomotor descrito por Piaget, con variaciones normales entre bebés.
Escondiendo un objeto ante su vista, por ejemplo bajo un pañuelo; si el bebé lo busca, muestra qué entiende qué sigue existiendo.
Al comprender qué las personas siguen existiendo aunque no las vea, el bebé puede echar de menos a sus cuidadores, lo qué se asocia a la ansiedad de separación.
Los juegos de aparecer y desaparecer, como el cucú-tras o esconder juguetes bajo una tela, estimulan la comprensión de la permanencia del objeto.