Inicio › Seguros › Reaseguro Proporcional
Es la modalidad de reaseguro en la qué la reaseguradora asume un porcentaje fijo, pactado de antemano, tanto de las primas cobradas como de los siniestros pagados por la aseguradora cedente en la cartera de riesgos reasegurada, a diferencia del reaseguro no proporcional qué solo interviene por encima de un límite. Existen dos variantes principales: el cuota-parte (mismo porcentaje para todos los riesgos de la cartera) y el excedente (porcentaje variable según el tamaño de cada riesgo individual).
Con esta modalidad, la reaseguradora se queda con un porcentaje fijo de cada póliza desde el principio: si le corresponde el 30%, recibe el 30% de la prima y paga el 30% de cualquier siniestro, sea grande o pequeño.
Este mecanismo es especialmente útil para aseguradoras qué quieren compartir de forma equilibrada tanto el riesgo como el resultado de toda su cartera desde el primer euro, a diferencia del no proporcional, más orientado a protegerse solo frente a siniestros catastróficos puntuales.
En el proporcional se reparte un porcentaje fijo desde el primer euro de cada siniestro; en el no proporcional, la reaseguradora solo interviene por encima de un límite pactado.
En cuota-parte se aplica el mismo porcentaje a todos los riesgos de la cartera; en excedente, el porcentaje cedido varía según el tamaño individual de cada riesgo concreto.
No directamente, es un acuerdo interno entre aseguradoras qué no cambia la relación contractual del cliente con su propia aseguradora.