Inicio › Seguros › Siniestro, Aviso y Procedimiento de Liquidación
Es el conjunto de fases sucesivas qué sigue cualquier reclamación de seguros: el siniestro (evento cubierto qué activa el derecho a indemnización), el aviso (comunicación inicial a la aseguradora dentro del plazo legal de 7 días), y el procedimiento de liquidación (investigación, peritaje, aplicación de condiciones de la póliza y pago final de la indemnización qué corresponda), todo ello requiriendo documentación de prueba adecuada del asegurado en cada etapa.
Es todo el proceso completo, de principio a fin, de un siniestro: primero ocurre el evento cubierto, después lo avisas a la aseguradora en el plazo legal, y finalmente esta investiga, valora y resuelve cuánto y cómo te paga, con documentación necesaria en cada paso.
Documentar bien cada una de estas fases desde el primer momento (fecha exacta del siniestro, comprobante del aviso realizado, toda la documentación aportada durante la liquidación) es clave para evitar disputas posteriores sobre plazos o pruebas ante cualquier discrepancia con la aseguradora.
El propio evento cubierto (siniestro), la comunicación inicial a la aseguradora dentro de plazo (aviso), y el proceso completo de investigación y pago (liquidación).
Varía según el tipo de siniestro, pero habitualmente incluye pruebas del hecho ocurrido (fotos, partes, denuncias) y documentación acreditativa del daño (facturas, presupuestos, informes periciales).
La ley obliga a la aseguradora a pronunciarse en un plazo máximo de 40 días desde la declaración del siniestro, aunque el tiempo real varía según la complejidad del caso concreto.