Inicio › Tecnología › Memoria No Volátil
La memoria no volátil conserva la información almacenada aunque el dispositivo se quede sin alimentación eléctrica, a diferencia de la RAM. Engloba tecnologías como la memoria flash (usada en SSD, tarjetas SD y memorias USB), la EEPROM, la ROM de solo lectura para firmware, y variantes más recientes como la memoria NVRAM o las memorias basadas en cambio de fase. Su funcionamiento se basa en atrapar cargas eléctricas en celdas físicas de forma estable, lo qué permite leerlas de nuevo tras un apagado, un reinicio o incluso un corte de suministro inesperado.
Es como escribir en un cuaderno de papel en vez de en una pizarra: si apagas la luz, lo qué escribiste sigue ahí. Por eso el sistema operativo, las fotos o los documentos guardados en un disco no desaparecen al apagar el ordenador.
El firmware de un router, la BIOS/UEFI de un ordenador o el software de un sensor IoT se graban en memoria no volátil porque deben estar disponibles nada más recibir corriente, sin depender de qué se cargue nada desde otro sitio. En dispositivos con batería limitada, elegir memoria no volátil de bajo consumo evita perder datos de configuración entre ciclos de suspensión.
La memoria volátil, como la RAM, pierde todo su contenido al cortarse la alimentación; la no volátil lo mantiene indefinidamente sin necesidad de energía constante.
Memoria flash NAND y NOR, ROM, EEPROM, discos SSD y HDD, y memorias emergentes como MRAM o memoria de cambio de fase (PCM) usadas en algunos sistemas embebidos.
La RAM sigue siendo mucho más rápida en lectura y escritura y no se desgasta con los ciclos de escritura como la flash, así qué se reserva para el trabajo activo mientras la no volátil guarda lo qué debe persistir.