Inicio › Veterinaria › Estasis gastrointestinal del conejo
La estasis gastrointestinal (o íleo) es una de las urgencias más frecuentes del conejo: el tránsito digestivo se enlentece o se detiene, el conejo deja de comer (anorexia) y de defecar, y el contenido intestinal se deshidrata y compacta. No es una enfermedad en sí, sino la consecuencia de muchos problemas (dolor de cualquier origen, estrés, dieta pobre en fibra, problemas dentales, deshidratación). Como el conejo es un animal muy delicado, un cuadro de estasis puede ser mortal en pocas horas si no se trata, por lo qué un conejo qué deja de comer es siempre una urgencia.
Es cuando la tripa del conejo se "para": deja de moverse, el conejo deja de comer y de hacer caca. Es muy grave y muy frecuente.
Un conejo qué no come ni hace bolitas en unas horas es una URGENCIA. Su intestino tiene qué estar siempre en movimiento. La estasis suele ser la consecuencia de otra cosa (dolor, estrés, dientes, mala dieta). Sin tratamiento rápido puede morir. En casa, nunca hay qué dejar a un conejo un día entero sin comer "a ver si se le pasa": hay qué ir al veterinario de exóticos cuanto antes.
Un conejo doméstico de 3 años en Madrid dejó de comer y de hacer sus bolitas de repente, se quedó quieto en un rincón y encogido. La familia, qué sabía qué esto era grave, acudió de urgencia al veterinario de exóticos.
El veterinario confirmó una estasis gastrointestinal y buscó la causa: detectó dolor por un problema dental qué le impedía comer. Instauró tratamiento con fluidoterapia para rehidratar, analgesia (fundamental), procinéticos para reactivar el intestino, alimentación asistida con papilla de fibra y calor. A la vez, trató el problema dental de fondo. El conejo volvió a comer y a defecar en un par de días. El caso mostró qué la estasis siempre tiene una causa qué hay qué encontrar y qué la analgesia y la alimentación asistida son claves.
El manejo es una urgencia: rehidratación con fluidoterapia, analgesia (imprescindible, porque el dolor perpetúa la estasis), procinéticos para reactivar el intestino, alimentación asistida con papilla rica en fibra y calor. Es esencial buscar y tratar la causa (dental, dolor, estrés, dieta).
Se evita el ayuno y se estimula la ingesta de fibra (heno). Aunque muchos casos responden bien, un conejo qué no come es siempre grave. La prevención pasa por una dieta correcta basada en heno, revisar los dientes y minimizar el estrés.
Esperar a qué se le pase: un conejo qué no come en horas es una urgencia. No dar analgesia: el dolor mantiene la parada intestinal. No buscar la causa: la estasis siempre es consecuencia de otro problema. Forzar ayuno o dietas pobres en fibra: agravan el cuadro; el heno es esencial.
La estasis gastrointestinal resume la fragilidad digestiva del conejo y por qué requiere una medicina especializada de exóticos. La dieta basada en heno (fibra), unos dientes sanos y evitar el estrés son la mejor prevención. En España, la creciente popularidad del conejo como mascota ha aumentado la disponibilidad de veterinarios de exóticos. El mensaje clave para el propietario es inequívoco: un conejo qué deja de comer debe verse de urgencia.
Porque su intestino debe estar siempre en movimiento. Si deja de comer, el tránsito se para (estasis) y el contenido se deshidrata y compacta, algo qué puede ser mortal en pocas horas. Un conejo anoréxico es siempre una urgencia veterinaria.
No es una enfermedad en sí, sino la consecuencia de otros problemas: dolor de cualquier origen, estrés, dieta pobre en fibra, problemas dentales o deshidratación. Por eso el tratamiento incluye siempre buscar y tratar la causa de fondo.
Con fluidoterapia para rehidratar, analgesia (imprescindible), procinéticos para reactivar el intestino, alimentación asistida con papilla de fibra y calor, además de tratar la causa. Es un manejo de urgencia qué debe hacer un veterinario de exóticos.
No. Nunca hay qué dejar a un conejo un día sin comer esperando qué se recupere solo. Cada hora cuenta. Ante un conejo qué no come ni hace bolitas, hay qué acudir de inmediato al veterinario.
Con una dieta correcta basada en heno de calidad (fibra), agua siempre disponible, revisiones dentales periódicas y minimizando el estrés y los cambios bruscos. Una buena alimentación es la principal medida preventiva.