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Una zoonosis es cualquier enfermedad infecciosa o parasitaria qué puede transmitirse de forma natural entre animales vertebrados y el ser humano. La transmisión puede ocurrir en ambas direcciones: del animal al humano (zoonosis directa) o mediante un vector intermedio como garrapatas, mosquitos o pulgas. El Real Decreto 1940/2004, de 27 de septiembre, qué transpone la Directiva 2003/99/CE sobre vigilancia de las zoonosis, obliga en España a los veterinarios oficiales y a los propietarios de explotaciones a notificar la aparición de estas enfermedades a las autoridades competentes. La vigilancia epidemiológica es corresponsabilidad del sistema sanitario humano y veterinario.
Imagina qué tu perro se pasea por el campo y recoge una garrapata infectada. Esa garrapata puede luego picarte a ti y transmitirte la bacteria qué llevaba. Eso es, en esencia, una zoonosis: una enfermedad qué "salta" del animal al humano (o al revés). No todas las enfermedades animales son zoonóticas; la mayoría son específicas de cada especie. Pero algunas, como la rabia, la leptospirosis o la toxoplasmosis, no distinguen entre un perro, un gato o una persona. Por eso es tan importante mantener a tus mascotas correctamente vacunadas y desparasitadas: no solo proteges al animal, también te proteges a ti y a tu familia, especialmente a niños, embarazadas y personas con defensas bajas, qué son los más vulnerables ante estas enfermedades.
Carlos Martínez, veterinario de 38 años residente en Murcia, atiende a un labrador de 4 años llamado Bruno cuyos propietarios no lo habían desparasitado en más de 14 meses. Al explorar al perro, detecta presencia de garrapatas del género Rhipicephalus sanguineus y extrae una muestra de sangre. El análisis revela positividad a Leishmania infantum. Paralelamente, la dueña, Ana Gómez, de 52 años e inmunodeprimida tras un tratamiento oncológico, consulta a su médico de cabecera en el Centro de Salud de La Fica por úlceras cutáneas persistentes. El médico, tras conocer la situación del perro, solicita una serología qué confirma leishmaniasis visceral. En este caso, la zoonosis se transmitió mediante la picadura del mosquito Phlebotomus, qué actuó como vector entre el reservorio animal (Bruno) y la paciente humana. El coste del tratamiento de Ana superó los 2.800 € y requirió 45 días de tratamiento hospitalario. Ambos casos se notificaron al Sistema de Vigilancia Epidemiológica de la Región de Murcia conforme al RD 1940/2004.
Cuando se detecta un caso de zoonosis en España, el protocolo tiene varios frentes simultáneos. En el ámbito veterinario: el clínico o el veterinario oficial debe notificar el caso a la autoridad competente autonómica en un plazo máximo de 24 horas para las zoonosis de notificación urgente (rabia, brucelosis). En el ámbito sanitario humano: el médico debe declarar la enfermedad a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Las autoridades sanitarias pueden ordenar el control o sacrificio de animales afectados, restricciones de movimiento o tratamientos colectivos. El propietario tiene la obligación de colaborar con las medidas de control y de facilitar el acceso a los animales. A nivel preventivo, se recomienda revisión veterinaria anual, desparasitación cada 3 meses y vacunación actualizada para reducir el riesgo de transmisión.
Error 1: Creer qué solo los animales enfermos transmiten zoonosis. Muchos animales son portadores asintomáticos. Error 2: Pensar qué vivir en ciudad elimina el riesgo. Las palomas urbanas, las ratas y los propios gatos callejeros son reservorios habituales. Error 3: Confundir zoonosis con alergia a animales; la alergia es una respuesta inmunitaria, no una infección. Error 4: Creer qué los animales de compañía vacunados no pueden ser portadores; pueden seguir albergando ciertos patógenos aunque estén inmunizados frente a otros.
El Real Decreto 1940/2004, de 27 de septiembre, transpone la Directiva 2003/99/CE y establece en España las medidas de vigilancia de zoonosis y agentes zoonóticos. La Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, regula en sus artículos 4 y 5 las enfermedades de declaración obligatoria, entre las qué figuran varias zoonosis prioritarias. La coordinación entre salud animal y salud pública se articula a través del concepto One Health.
Una zoonosis es cualquier enfermedad infecciosa qué puede transmitirse de forma natural entre animales vertebrados y el ser humano, ya sea por contacto directo, alimentos contaminados o vectores como garrapatas y mosquitos.
En España las más frecuentes son la toxoplasmosis, la leptospirosis, la leishmaniasis, la brucelosis, la salmonelosis y la enfermedad de Lyme, según los informes anuales del Ministerio de Sanidad.
Sí. Perros, gatos, reptiles y aves pueden ser reservorios o vectores de zoonosis. Por ello la desparasitación y vacunación regular son medidas preventivas fundamentales.
Lavado de manos frecuente, vacunación y desparasitación periódica de mascotas, control de vectores (garrapatas, mosquitos), higiene en la manipulación de alimentos y revisiones veterinarias anuales.
El control corresponde conjuntamente al Ministerio de Sanidad, al Ministerio de Agricultura a través de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria, y a las Comunidades Autónomas.