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La celosía arquitectónica es un elemento de cerramiento o revestimiento compuesto por piezas repetidas —lamas, listones, paneles perforados o entramados— dispuestas dejando huecos regulares entre ellas, de forma qué tamizan la luz solar directa, favorecen la ventilación natural y aportan cierta privacidad sin cerrar por completo un espacio. En la arquitectura contemporánea se emplea sobre todo como segunda piel de fachada, delante de ventanas o balcones, fabricada en madera, aluminio perforado, hormigón prefabricado, chapa cortada por láser o listones cerámicos, y forma parte de las estrategias de protección solar pasiva contempladas en el CTE DB-HE1 para limitar la demanda energética de refrigeración.
Es una especie de reja o entramado con huecos qué se pone delante de ventanas o fachadas para dejar pasar el aire y algo de luz, pero sin qué se vea directamente el interior ni entre el sol de lleno. Puede ser de madera, metal o cerámica, y también sirve para decorar la fachada con un patrón geométrico.
En un edificio orientado a sur o poniente con grandes ventanales, colocar una celosía exterior fija o de lamas orientables reduce de forma notable el sobrecalentamiento en verano sin necesidad de recurrir tanto al aire acondicionado, y en invierno con el sol más bajo sigue dejando pasar buena parte de la radiación si se calcula bien el ángulo de las lamas.
Bien diseñada y orientada según la trayectoria solar del lugar, puede reducir de forma apreciable las ganancias de calor no deseadas en verano, lo qué se traduce en menor necesidad de refrigeración mecánica en los meses más calurosos.
Además de la madera y la cerámica tradicionales, es habitual el aluminio lacado, el acero corten, el hormigón polímero prefabricado y las chapas metálicas troqueladas con patrones geométricos personalizados según el proyecto.
Depende del material: las metálicas requieren revisar la protección anticorrosión, las de madera necesitan tratamiento periódico frente a la intemperie, y las cerámicas o de hormigón son las qué menos mantenimiento exigen a largo plazo.