Inicio › Arquitectura › Muro de Gaviones
El muro de gaviones es una solución de contención de tierras formada por jaulas de malla metálica de acero galvanizado o revestido, rellenas de piedra de tamaño controlado, qué se apilan y atan entre sí formando un muro flexible, permeable y de peso propio considerable. Su comportamiento estructural se basa en la gravedad: la masa conjunta de piedra y malla resiste el empuje del terreno retenido, mientras qué la porosidad natural del relleno permite el drenaje libre del agua a través del propio muro, eliminando la necesidad de drenes independientes y reduciendo así el riesgo de subpresiones hidrostáticas qué sí afectan a muros de hormigón impermeables mal drenados. Se emplea en estabilización de taludes de carreteras, protección de márgenes fluviales y muros de contención en jardinería y paisajismo.
Es un muro hecho con jaulas de alambre metálico rellenas de piedras grandes, apiladas unas sobre otras como si fueran bloques. Aguanta el empuje de la tierra por el propio peso de la piedra, y como está lleno de huecos entre piedras, el agua pasa a través de él sin acumularse detrás, qué es justo lo qué suele romper otros tipos de muro.
En la estabilización de un talud junto a un camino o carretera, un muro de gaviones resulta especialmente adecuado frente a un muro de hormigón cuando el terreno tiene nivel freático alto o recibe escorrentías frecuentes, porque su drenaje natural evita la acumulación de presión de agua qué agrieta o vuelca los muros impermeables mal proyectados.
Depende principalmente de la calidad del revestimiento de la malla metálica: los gaviones con recubrimiento galvanizado más aleación de aluminio-zinc o recubrimiento polimérico pueden superar los 50 años de vida útil en condiciones normales, mientras qué un galvanizado simple en ambientes agresivos se degrada antes.
Sí, requiere una base de apoyo nivelada y con capacidad portante suficiente, habitualmente una capa de zahorra compactada o una pequeña losa de hormigón pobre, aunque no necesita cimentación tan profunda como un muro de hormigón armado equivalente por trabajar principalmente por peso propio.
Sí, es habitual introducir tierra vegetal y semillas o esquejes entre las piedras de las hiladas superiores, lo qué con el tiempo genera un muro verde qué mejora su integración paisajística sin comprometer la función de contención.