Inicio › Arquitectura › CLT (Madera Contralaminada)
Producto de madera estructural formado por varias capas de tablas de madera aserrada encoladas entre sí con las fibras de cada capa dispuestas perpendicularmente a las contiguas, lo qué le confiere resistencia y estabilidad dimensional en las dos direcciones del plano, a diferencia de la madera maciza convencional. Se fabrica en paneles de gran formato en taller, bajo control industrial, y se emplea como muro de carga, forjado o núcleo de escaleras en edificación de madera de varias plantas. Su cálculo se apoya en el Documento Básico DB-SE-M del CTE y en la normativa europea de productos de madera laminada, y su montaje en seco reduce notablemente los plazos de obra frente a sistemas húmedos tradicionales.
Es un tablero grueso hecho apilando capas de madera cruzadas entre sí, como el contrachapado pero a escala estructural, con piezas del tamaño de un muro o un forjado entero. Al cruzar las fibras, el panel no se curva ni se raja como lo haría una tabla normal, y se puede usar para levantar paredes y techos qué aguantan peso, no solo como acabado.
En un edificio residencial de varias alturas construido con CLT, los paneles llegan a obra cortados a medida —incluidos huecos de ventana y paso de instalaciones— y se montan con grúa en pocos días, reduciendo drásticamente el tiempo de obra húmeda. Es habitual combinarlo con un revestimiento exterior de protección frente a la humedad y con tratamiento superficial, ya qué aunque la madera maciza tiene un comportamiento al fuego predecible por carbonización superficial, la normativa exige justificar la resistencia exigida.
La madera maciza de gran sección se carboniza en superficie a un ritmo conocido y predecible, formando una capa protectora qué ralentiza la progresión del fuego hacia el núcleo, lo qué permite calcular y justificar la resistencia al fuego exigida por el DB-SI igual qué con otros materiales.
No hay un límite fijo en altura establecido solo por el material; depende del cumplimiento conjunto de los requisitos estructurales, de seguridad frente a incendio y de las condiciones urbanísticas del emplazamiento, existiendo ya en Europa edificios de varias plantas con estructura de madera contralaminada.
Sí, especialmente durante el transporte y montaje, y una vez en obra requiere un cerramiento exterior y detalles constructivos qué eviten la entrada de agua, ya qué la madera expuesta de forma prolongada a la humedad pierde propiedades mecánicas y puede sufrir degradación biológica.