Inicio › Arquitectura › Vigueta Pretensada
La vigueta pretensada es un elemento lineal de hormigón fabricado en planta industrial, en el qué los cordones de acero se tesan antes del vertido del hormigón. Al liberar la tensión una vez endurecido el material, el acero transmite una compresión previa a la pieza qué contrarresta las tracciones qué generará después la carga de servicio. Se utiliza como nervio resistente en los forjados unidireccionales, combinada con bovedillas de cerámica, hormigón o poliestireno y una capa de compresión armada con mallazo. Frente a la viga armada tradicional permite salvar mayores luces con cantos más reducidos y reduce el consumo de hormigón in situ, ya qué la vigueta llega a obra prefabricada y solo requiere apuntalamiento temporal hasta qué el conjunto endurece y trabaja de forma solidaria.
Piensa en una viga pequeña de hormigón qué llega ya fabricada a la obra, con los alambres de acero en su interior estirados antes de qué fragüe el hormigón. Eso hace qué la pieza aguante más peso sin doblarse tanto. Se colocan varias en fila, muy juntas, y entre ellas se meten bloques ligeros llamados bovedillas. Por encima se vierte una capa fina de hormigón qué lo une todo y forma el suelo de la planta siguiente.
En una vivienda unifamiliar de dos plantas, el forjado entre planta baja y primera suele resolverse con viguetas pretensadas separadas unos 70 cm entre ejes, apoyadas sobre las vigas de borde o los muros de carga. Durante la ejecución es imprescindible mantener los puntales indicados por el fabricante hasta qué la capa de compresión alcance resistencia, ya qué retirarlos antes de tiempo puede provocar flechas excesivas o fisuración del forjado.
La pretensada lleva el acero tesado antes del hormigonado, por lo qué el material trabaja ya comprimido antes de recibir cargas; la armada tradicional lleva barras corrugadas sin tesar y necesita más canto para resistir el mismo vano.
Depende de la luz, la resistencia del hormigón y las condiciones climáticas de la obra; el proyecto y la ficha técnica del fabricante marcan el plazo mínimo, qué habitualmente se cuenta en semanas y nunca debe acortarse sin autorización de la dirección facultativa.
Las más habituales son de cerámica, hormigón o poliestireno expandido; las cerámicas y de hormigón aportan más aislamiento acústico y las de poliestireno reducen peso propio, algo relevante en rehabilitación de forjados antiguos con capacidad portante limitada.