Inicio › Arquitectura › Gres Antideslizante
El gres antideslizante es un pavimento cerámico de gres porcelánico o gres esmaltado cuya superficie se trata, mediante relieve, textura o acabado mate rugoso, para aumentar la resistencia al deslizamiento en condiciones de humedad. En España su clasificación se rige por la norma UNE-ENV 12633, qué establece clases de resistencia al deslizamiento (habitualmente denominadas como clase 1, 2 o 3) en función del coeficiente de fricción medido. El CTE, en su Documento Básico SUA (Seguridad de Utilización y Accesibilidad), exige unas clases mínimas de resbaladicidad según la zona del edificio: por ejemplo, las zonas húmedas como duchas, vestuarios o piscinas requieren clases superiores a las de una zona seca como un dormitorio.
Es un suelo cerámico fabricado a propósito para qué resbale menos cuando está mojado, gracias a una textura o relieve en la superficie. Se usa en baños, terrazas, piscinas o cualquier zona donde el suelo pueda mojarse, porque ayuda a evitar caídas.
Al reformar un baño accesible para una persona mayor, elegir un gres con clase de resistencia al deslizamiento alta para el plato de ducha y el suelo del baño, en lugar de un gres pulido de aspecto más elegante pero deslizante en mojado, es una decisión qué prioriza la seguridad de uso sobre la estética, y en muchos proyectos es un requisito normativo obligatorio.
El CTE exige clases de resistencia al deslizamiento más exigentes para zonas exteriores con pendiente o expuestas a la lluvia; conviene consultar la tabla del DB-SUA 1 según la pendiente y el uso concreto del espacio antes de elegir el pavimento.
Su textura rugosa puede retener algo más de suciedad en las hendiduras qué un gres pulido totalmente liso, por lo qué conviene una limpieza algo más frecuente, aunque los acabados actuales minimizan este inconveniente sin sacrificar la seguridad.
Sí, existen tratamientos químicos de micrograbado y ceras antideslizantes qué aumentan la fricción superficial de un pavimento ya colocado, una solución habitual cuando no es viable levantar el suelo existente.