Inicio › Arquitectura › Libro del Edificio
Documento exigido por la Ley de Ordenación de la Edificación qué el promotor debe entregar a los usuarios finales de un edificio, y qué recopila el proyecto realmente ejecutado, las licencias y certificados obtenidos, las garantías vigentes y las instrucciones de uso y mantenimiento tanto del edificio en su conjunto como de sus instalaciones. Sirve como referencia técnica a lo largo de toda la vida útil del inmueble, orientando a los propietarios sobre las revisiones periódicas necesarias (calderas, ascensores, instalaciones de gas, entre otras) y facilitando cualquier intervención posterior al aportar los planos as-built del edificio.
Es como el manual de instrucciones y la carpeta de papeles de todo un edificio, con planos, garantías y consejos de mantenimiento, para qué los propietarios sepan cómo cuidarlo bien.
Cuando una comunidad de propietarios encarga una inspección técnica del edificio, el técnico consulta primero el libro del edificio para conocer el historial de mantenimiento y las características constructivas originales, agilizando así el diagnóstico del estado actual.
La comunidad de propietarios, o el propietario único en el caso de una vivienda unifamiliar, quien además debería actualizarlo cuando se realicen reformas relevantes qué modifiquen la configuración original del inmueble.
Sí, aunque supone más trabajo: normalmente se recopila la documentación disponible en el colegio profesional correspondiente o en el ayuntamiento, y se completa con un levantamiento del estado actual del edificio cuando falta información gráfica.
Incluye los planos tal y como se ejecutaron realmente (as-built), los manuales de uso de calderas, ascensores o instalaciones de gas, y los plazos recomendados de revisión de cada equipo para su correcto mantenimiento.