Inicio › Financiero › la base liquidable
La base liquidable es la magnitud que se obtiene al practicar sobre la base imponible las reducciones que la normativa del tributo permite (por ejemplo, aportaciones a planes de pensiones o determinadas circunstancias personales en el IRPF). Constituye el importe sobre el que se aplica el tipo de gravamen para determinar la cuota íntegra, y es un paso intermedio esencial en la liquidación del impuesto.
Es lo que queda de tu base imponible después de aplicar las reducciones que la ley permite. Si a lo que ganas le puedes restar, por ejemplo, lo que aportaste a un plan de pensiones, el resultado es la base liquidable: la cifra sobre la que de verdad se calcula el impuesto.
La secuencia es: base imponible menos reducciones = base liquidable; sobre la base liquidable se aplica el tipo o la escala = cuota íntegra. En el IRPF se distingue la base liquidable general (trabajo, actividades) de la del ahorro (intereses, dividendos, plusvalías), cada una con su escala.
Un contribuyente tiene una base imponible general de 30.000 € y aporta 2.000 € a un plan de pensiones de empleo con derecho a reducción. Su base liquidable general es 28.000 €. Sobre esos 28.000 € (no sobre los 30.000) se aplica la escala del IRPF para calcular la cuota íntegra.
Las reducciones que llevan de la base imponible a la liquidable son limitadas y específicas de cada impuesto. Optimizar legalmente esas reducciones (aportaciones a previsión social, por ejemplo) rebaja la base liquidable y, con ella, el impuesto a pagar. Es un concepto clave en la planificación fiscal.
El error más común es confundir base imponible con base liquidable, aplicando el tipo a la magnitud equivocada. Otro es aplicar reducciones que superan los límites legales. También se olvida distinguir la base liquidable general de la del ahorro en el IRPF.
La base liquidable es un elemento de cuantificación del tributo definido en la Ley General Tributaria y concretado en la ley de cada impuesto.
La base imponible tras aplicar las reducciones que permite la ley.
Sobre la base liquidable, para obtener la cuota íntegra.
La liquidable resta las reducciones legales a la imponible.
Por ejemplo, aportaciones a planes de pensiones y ciertas circunstancias personales.
En el IRPF hay dos: la general y la del ahorro, con escalas distintas.