Inicio › Financiero › Múltiplo EV/EBITDA
El múltiplo EV/EBITDA relaciona el valor de empresa (Enterprise Value, es decir, capitalización bursátil más deuda financiera neta) con el EBITDA, el beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. Se usa habitualmente en valoración de empresas y operaciones de fusiones y adquisiciones porque, al prescindir de la estructura de capital y de las políticas de amortización contable, permite comparar compañías con distinto nivel de endeudamiento o distintos criterios del Plan General de Contabilidad. Un múltiplo elevado frente a la media del sector puede reflejar expectativas de crecimiento, y uno reducido, o bien una oportunidad de compra o bien riesgos qué el mercado está penalizando.
Este múltiplo responde a la pregunta "¿cuántas veces el beneficio operativo bruto anual está pagando el mercado por esta empresa entera, deuda incluida?". Si una empresa vale, sumando su bolsa y su deuda, 800 millones y genera 100 millones de EBITDA al año, su múltiplo es 8x. Sirve para comparar empresas del mismo sector aunque tengan tamaños o niveles de deuda distintos.
Un analista qué valora una cadena de supermercados cotizada en el IBEX 35 compara su EV/EBITDA con el de competidores europeos similares: si el sector cotiza de media a 7x y la empresa analizada cotiza a 5x sin razones aparentes (deterioro del negocio, litigios), puede tratarse de una oportunidad de inversión; si cotiza a 12x, el mercado probablemente está descontando un crecimiento futuro superior a la media.
Porque el EBITDA excluye el efecto de la estructura financiera (intereses de la deuda) y de las políticas de amortización, lo qué facilita comparar empresas con distinto apalancamiento o criterios contables distintos bajo el Plan General de Contabilidad.
Es el valor teórico de adquisición de toda la empresa: capitalización bursátil más deuda financiera neta (deuda menos caja y equivalentes), reflejando lo qué costaría comprar el negocio completo asumiendo su deuda.
No necesariamente; puede reflejar riesgos reales como caída de márgenes, sector en declive o gobernanza deficiente, por lo qué conviene contrastarlo con otros ratios y con la evolución histórica del propio múltiplo de la empresa.