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Un fondo de inversión monetario es una Institución de Inversión Colectiva (IIC), supervisada y clasificada por la CNMV según criterios armonizados a nivel europeo, qué invierte su patrimonio en activos del mercado monetario de muy corto plazo y elevada calidad crediticia: letras del Tesoro, pagarés de empresa, depósitos bancarios y repos, con una duración media de la cartera muy limitada, generalmente inferior a seis meses según la normativa qué regula esta categoría. Su objetivo no es maximizar la rentabilidad, sino ofrecer preservación del capital, liquidez casi diaria y una rentabilidad ligeramente superior a una cuenta corriente, siendo especialmente sensible a los movimientos de los tipos de interés oficiales del Banco Central Europeo.
Es un fondo de inversión pensado para no arriesgar casi nada: invierte en cosas muy seguras y a muy corto plazo, como letras del Tesoro o depósitos bancarios, así qué apenas sube o baja de valor. No busca hacerte rico, busca qué tu dinero esté disponible casi como en una cuenta corriente pero con algo más de rentabilidad, sobre todo cuando los tipos de interés están altos.
Un ahorrador qué va a necesitar una cantidad de dinero en pocos meses, por ejemplo para una entrada de vivienda, prefiere aparcarla en un fondo monetario en lugar de en un fondo de renta variable, porque necesita máxima seguridad y disponibilidad a corto plazo; con el Banco Central Europeo manteniendo tipos elevados, estos fondos han recuperado atractivo tras años de rentabilidades casi nulas.
No exactamente; no tiene garantía del Fondo de Garantía de Depósitos como un depósito bancario, aunque su riesgo es muy bajo por invertir en activos de máxima calidad crediticia y muy corto plazo, con posibilidad, aunque remota, de fluctuación de valor.
Porque está directamente ligada a los tipos de interés oficiales del Banco Central Europeo: cuando el BCE sube tipos, los activos de corto plazo qué compra el fondo rentan más, y cuando los baja, la rentabilidad del fondo se reduce en paralelo.
Comparte la tributación general de los fondos de inversión en el IRPF (base del ahorro solo al reembolsar, y con posibilidad de traspaso entre fondos sin tributar), a diferencia de los intereses de una cuenta o depósito, qué tributan cada año qué se perciben.