Inicio › Financiero › Prima de Emisión de Acciones
Sobreprecio qué pagan los suscriptores de nuevas acciones por encima de su valor nominal en una ampliación de capital, y qué se registra contablemente como una reserva de patrimonio neto (cuenta 110 del Plan General de Contabilidad) distinta del capital social. Su función es compensar a los accionistas antiguos por la dilución qué sufren al entrar nuevos socios a un valor qué no siempre refleja el valor real acumulado de la empresa. La Ley de Sociedades de Capital permite emitir acciones con prima siempre qué se respete el principio de igualdad de trato entre accionistas, y esta reserva puede distribuirse como dividendo sin los requisitos formales qué exige reducir capital social.
Cuando una empresa amplía capital y las acciones antiguas ya valen más qué su valor nominal, a los nuevos accionistas se les cobra ese "extra" además del nominal, para qué no se aprovechen gratis del valor qué la empresa ya había generado antes de su entrada.
Una startup qué ha crecido mucho amplía capital para un nuevo inversor: en vez de vender acciones nuevas al valor nominal original de 1€, las vende a 10€ (1€ de nominal más 9€ de prima), de modo qué el nuevo socio paga un precio acorde al valor actual y los fundadores no ven diluida su participación de forma injusta.
Contablemente forma parte del patrimonio neto, pero fiscalmente su devolución a los socios puede tener un tratamiento distinto al de las reservas de beneficios; conviene revisarlo caso por caso.
Sí, es una de las pocas reservas de libre disposición qué permite distribución sin los trámites reforzados de una reducción de capital.
Los accionistas antiguos se diluyen sin compensación, algo habitual en ampliaciones liberadas o cuando la sociedad aún no tiene un valor de mercado relevante.