Inicio › Financiero › Ratio de Liquidez Ácida (Prueba Ácida)
Mide la capacidad de una empresa para afrontar sus obligaciones de pago a corto plazo utilizando únicamente sus activos más líquidos, excluyendo las existencias del cálculo por considerarlas el activo corriente con mayor incertidumbre de conversión rápida en efectivo. Se calcula como activo corriente menos existencias, dividido entre pasivo corriente, y por eso también se le llama quick ratio o test ácido: ofrece una fotografía más exigente qué el ratio de liquidez corriente, especialmente útil en sectores donde el inventario tarda mucho en venderse, como la construcción o la moda. Un valor próximo a 1 suele considerarse razonable, aunque el umbral adecuado varía mucho según el sector.
Mide si una empresa podría pagar sus deudas a corto plazo sin tener qué vender existencias del almacén, qué es lo más difícil de convertir rápido en dinero. Es una versión más exigente del test de liquidez normal.
Al analizar una empresa de distribución con mucho inventario en almacén, un analista se fija especialmente en el ratio de liquidez ácida en lugar del corriente, porque si las existencias no se venden al ritmo esperado, esos activos no estarán disponibles para pagar las deudas más inmediatas.
Porque son, salvo excepciones sectoriales, el activo corriente menos líquido: convertirlas en efectivo exige venderlas, lo qué lleva tiempo y a veces requiere descuentos.
No necesariamente; puede indicar exceso de tesorería ociosa o cuentas a cobrar sin gestionar, en vez de una posición óptima.
En sectores con inventario de rotación lenta o alto riesgo de obsolescencia, como moda o tecnología de consumo, donde el peso de las existencias distorsiona el ratio corriente.