Inicio › Financiero › la recesión económica
La recesión económica es una fase del ciclo caracterizada por una contracción generalizada y sostenida de la actividad, que afecta al PIB, el empleo, la producción industrial, las ventas y la renta. La definición técnica más difundida la sitúa en dos trimestres consecutivos de caída del PIB real, aunque los organismos oficiales valoran un conjunto más amplio de indicadores.
Es cuando la economía se encoge en lugar de crecer, y no de forma puntual sino durante meses. Se produce menos, se vende menos, aumenta el paro y las familias y empresas gastan con miedo. Es lo contrario a una fase de expansión.
El criterio más citado son dos trimestres seguidos de PIB en negativo. Sin embargo, comités como el estadounidense NBER consideran también la profundidad, duración y difusión de la caída sobre empleo, rentas y producción. Una recesión leve difiere de una depresión, mucho más grave y duradera.
Si el PIB de un país cae un 0,5% en un trimestre y un 0,3% en el siguiente, se habla técnicamente de recesión. Suele venir acompañada de destrucción de empleo, caída del consumo y de la inversión, y respuestas de política económica (bajadas de tipos, estímulo fiscal) para reactivar la actividad.
En recesión, los bancos centrales tienden a bajar tipos y los gobiernos a aumentar el gasto o reducir impuestos para sostener la demanda. Para empresas y particulares implica prudencia: reforzar la liquidez, controlar el endeudamiento y proteger el colchón financiero ante la incertidumbre.
El error más común es confundir recesión (caída de la actividad) con inflación alta: pueden coincidir (estanflación) o no. Otro es identificar una desaceleración (crecer menos) con una recesión (decrecer). También se confunde recesión con depresión, mucho más severa.
La medición de la recesión se basa en la contabilidad nacional del PIB, elaborada en España por el Instituto Nacional de Estadística.
Una caída significativa y prolongada de la actividad económica.
Habitualmente por dos trimestres consecutivos de descenso del PIB real.
Suele venir con más paro, menos consumo y caída de la inversión.
No: la depresión es una recesión mucho más profunda y duradera.
Bajadas de tipos y estímulo fiscal para reactivar la demanda.