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La política monetaria es el conjunto de acciones qué lleva a cabo el banco central de un país o área monetaria para controlar la oferta de dinero, los tipos de interés y las condiciones de financiación de la economía, con el objetivo de alcanzar sus mandatos institucionales (estabilidad de precios, pleno empleo, estabilidad financiera). En la zona euro, la política monetaria es competencia exclusiva del Banco Central Europeo (BCE), qué fija los tipos de interés oficiales para los 20 países de la eurozona, entre ellos España. El mandato primario del BCE, recogido en el artículo 127 del Tratado de Funcionamiento de la UE, es mantener la estabilidad de precios, definida como una inflación del IPCA cercana pero inferior al 2% a medio plazo.
La política monetaria es básicamente la forma en qué el banco central "controla el grifo del dinero". Si la economía se calienta demasiado (hay inflación), el banco central cierra un poco el grifo: sube los tipos de interés para qué pedir dinero sea más caro, lo qué frena el crédito, el consumo y la inversión, enfriando la economía. Si la economía está en recesión, el banco central abre más el grifo: baja los tipos para qué el crédito sea más barato y la gente y las empresas se animen a pedir préstamos para consumir e invertir.
Para los ciudadanos españoles, la política monetaria afecta directamente a la cuota de la hipoteca (vía euríbor), al tipo de los depósitos bancarios y al coste del crédito al consumo. Cuando el BCE sube tipos (como en 2022-2023), las hipotecas variables se encarecen, los depósitos pagan más y las empresas con deuda a tipo variable pagan más intereses.
En julio de 2022, el BCE subió por primera vez los tipos de interés en 11 años, comenzando un ciclo de subidas sin precedentes. Entre julio 2022 y septiembre 2023, el tipo de depósito del BCE pasó del -0,50% al +4,00%, una subida de 450 puntos básicos en 15 meses.
Para Antonio Ruiz, hipotecado de Málaga con un préstamo de 180.000 € a euríbor + 0,85% y 25 años restantes: en enero 2022 (euríbor -0,5%), su cuota era de 490 €/mes. En enero 2024 (euríbor 3,7%), su cuota es de 1.040 €/mes: 550 € más al mes, 6.600 € más al año. La política monetaria del BCE (necesaria para combatir la inflación) tuvo un impacto directo y cuantificable en su economía doméstica. Al mismo tiempo, sus ahorros en depósito (antes al 0%) empezaron a rentar el 2-3% anual. La política monetaria tiene ganadores (ahorradores) y perdedores (hipotecados a tipo variable) en cada ciclo.
La política monetaria de la zona euro está regulada por los artículos 127-144 del Tratado de Funcionamiento de la UE y el Estatuto del BCE y del SEBC (Sistema Europeo de Bancos Centrales). El BCE es independiente de los Gobiernos por mandato del Tratado. El Consejo de Gobierno del BCE, donde participa el Banco de España a través de su gobernador, toma las decisiones de política monetaria en reuniones periódicas (habitualmente cada 6 semanas).
La política monetaria son las acciones del banco central (el BCE en la eurozona) para controlar los tipos de interés y la oferta de dinero, con el objetivo de mantener la estabilidad de precios. Afecta directamente al coste del crédito, las hipotecas y la rentabilidad del ahorro.
Cuando el BCE sube los tipos de interés, el euríbor (índice de referencia de las hipotecas variables) también sube. Esto encarece la cuota mensual de las hipotecas variables. En 2022-2023, muchos hipotecados españoles vieron subir su cuota entre 200 y 600 € mensuales.
El QE es la compra masiva de bonos del Estado y corporativos por parte del BCE en el mercado secundario para inyectar liquidez en la economía cuando los tipos ya están en cero y no pueden bajarse más. Entre 2015 y 2022, el BCE compró más de 4 billones de euros en activos.
El BCE tiene como objetivo mantener la inflación del IPCA de la zona euro cercana pero inferior al 2% a medio plazo. Este objetivo fue revisado en 2021 para ser explícitamente 'del 2% a medio plazo', eliminando la asimetría del 'cercana pero inferior' qué podía interpretarse como un techo.
En la eurozona, la política monetaria la decide el Consejo de Gobierno del BCE, donde el gobernador del Banco de España tiene voz y voto. España no puede tener política monetaria propia desde qué adoptó el euro en 1999. La política monetaria nacional fue sustituida por la política común del BCE.