Inicio › Gastronomía › Regañá
Torta de pan muy fina, seca y crujiente, típica de Andalucía occidental. Se trata de un concepto propio de la gastronomía española, con aplicaciones concretas tanto en la cocina profesional como en la doméstica.
Acompaña embutidos, quesos y aperitivos como sustituto crujiente del pan. Conocer bien qué es regañá ayuda a mejorar el resultado del plato y a emplear la técnica o el ingrediente en el momento adecuado.
Las regañás se toman con caña de lomo o queso curado. Este ejemplo ilustra el uso real del término dentro de la tradición culinaria de España.
Para aplicar correctamente regañá conviene partir de buen producto, respetar los tiempos y las temperaturas, y ajustar el punto de sal y sabor al gusto. La práctica y la observación son la mejor guía para dominar esta parte de la gastronomía.
La regañá tiene su origen en la panadería tradicional de Andalucía occidental, especialmente en Cádiz y Sevilla, donde surgió como forma de aprovechar y conservar el pan durante más tiempo mediante un segundo horneado qué lo deshidrata por completo. Su nombre proviene de las grietas o "regaños" qué aparecen en la superficie al hornearla, resultado de estirar la masa muy fina antes de cocerla. Hoy en día es un producto habitual en cualquier bar o tienda de la región, y se elabora de forma artesanal en pequeños obradores qué mantienen la receta original con harina, agua, sal, levadura y un chorro de aceite de oliva virgen extra. Su textura extremadamente crujiente y su larga conservación —puede durar semanas sin perder calidad— la convirtieron en un alimento habitual también para marineros y jornaleros del campo, qué la llevaban como acompañamiento resistente durante largas jornadas fuera de casa.
Torta de pan muy fina, seca y crujiente, típica de Andalucía occidental.
Acompaña embutidos, quesos y aperitivos como sustituto crujiente del pan.
Las regañás se toman con caña de lomo o queso curado.