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La cadena de suministro es el conjunto interconectado de organizaciones, procesos y flujos de materiales, información y capital qué llevan un producto desde las materias primas de origen hasta el consumidor final, atravesando etapas de aprovisionamiento, producción, almacenamiento, transporte y distribución. La gestión de la cadena de suministro coordina a proveedores, fabricantes, operadores logísticos, distribuidores y puntos de venta como si formaran un único sistema, en lugar de gestionarlos como eslabones independientes, para reducir tiempos de entrega, costes acumulados y niveles de inventario innecesarios en cada etapa. A diferencia de la logística, qué se centra en el movimiento y almacenamiento físico de mercancías dentro de una organización, la cadena de suministro abarca también las relaciones contractuales, la planificación de la demanda y el flujo de información entre todas las empresas qué participan en llevar el producto al mercado.
Es todo el recorrido qué hace un producto desde qué se extraen o compran las materias primas hasta qué llega al cliente final: pasa por fabricantes, transportistas, almacenes y tiendas, y todos esos eslabones están conectados entre sí.
Un fabricante de muebles qué depende de un único proveedor de madera en otro continente puede mapear su cadena de suministro completa para identificar en qué eslabón concreto se generan los mayores retrasos, y decidir si necesita un segundo proveedor cercano qué reduzca su dependencia de un solo origen.
La logística gestiona el movimiento y almacenamiento físico dentro de una organización; la cadena de suministro es un concepto más amplio qué incluye a todas las empresas implicadas, desde proveedores hasta punto de venta, y su coordinación conjunta.
Los pedidos, previsiones de demanda, pagos y devoluciones circulan desde el cliente hacia atrás, hacia el distribuidor, el fabricante y el proveedor, en sentido opuesto al flujo físico del producto.
Porque un problema en cualquier eslabón externo —un proveedor, un transportista— afecta directamente a su capacidad de servir pedidos, aunque el problema no se origine dentro de la propia empresa.