Inicio › Logística › Carretilla retráctil
La carretilla retráctil es un vehículo de manutención diseñado para el almacenaje en altura dentro de pasillos estrechos. Su rasgo distintivo es el mástil retráctil: el conjunto de horquillas se desplaza hacia delante para recoger la carga y se retrae sobre el chasis para circular, lo que reduce el radio de giro necesario frente a una contrapesada convencional.
Este equipo alcanza alturas de elevación de entre 6 y 13 metros según el modelo, y trabaja en pasillos de 2,6 a 3 metros de ancho, frente a los 3,5 o 4 metros que exige una carretilla contrapesada. Por eso es el vehículo de referencia en almacenes con estantería convencional de paletización donde se busca maximizar la densidad de ubicaciones.
En España su manejo requiere formación específica conforme a la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y a la norma UNE 58451, que regula la formación de los operadores de carretillas de manutención. El operador trabaja sentado en posición lateral, lo que mejora la visibilidad al circular en ambos sentidos.
En palabras sencillas, una carretilla retráctil es una carretilla elevadora especial para almacenes con pasillos estrechos: sus horquillas se estiran y se encogen, así la máquina ocupa menos espacio al girar y puede dejar palés en estanterías muy altas.
En la práctica se emplea para ubicar y extraer palés en estanterías de gran altura: recepción, reposición de picking y expedición. Antes de incorporarla conviene comprobar el ancho real de pasillo, la altura de la última ubicación, el estado del suelo (planitud) y la formación acreditada de los operadores.
La retráctil desplaza la carga sobre sus brazos de apoyo y retrae el mástil, por lo que necesita pasillos de unos 2,6 a 3 metros; la contrapesada equilibra la carga con su propio peso y requiere pasillos más anchos, aunque funciona mejor en exteriores.
Los modelos habituales elevan cargas hasta 6-13 metros, lo que permite aprovechar estanterías de paletización de gran altura en almacenes con techos altos.
Formación teórico-práctica específica según la norma UNE 58451 y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, impartida por la empresa o un centro acreditado, además del reconocimiento médico de aptitud.