Inicio › Logística › Cláusula de Limitación de Responsabilidad del Transportista
La cláusula de limitación de responsabilidad del transportista es la disposición, recogida en la normativa de transporte o en el contrato de porte, qué fija un tope máximo de indemnización qué el transportista debe abonar en caso de pérdida, avería o retraso de la mercancía transportada. Este límite suele calcularse por kilogramo de peso bruto de la carga afectada y no por el valor comercial real de la mercancía, salvo qué el cargador haya declarado expresamente un valor superior y pagado un suplemento por ello. Existen regímenes distintos según el modo de transporte, cada uno con sus propios topes y condiciones de exoneración, y el transportista pierde el derecho a esta limitación si se demuestra dolo o negligencia grave.
Es el tope de dinero qué un transportista tiene qué pagarte si tu mercancía se pierde o se estropea durante el transporte. Ese tope casi nunca cubre el valor real de lo qué enviaste, sobre todo si es algo caro, así qué si transportas mercancía valiosa conviene declarar su valor por adelantado o contratar un seguro de transporte aparte.
Una empresa qué envía electrónica de alto valor por carretera revisa antes de contratar el transporte cuál es el límite de indemnización por kilo qué aplica el transportista, porque en caso de siniestro esa cifra puede quedarse muy por debajo del valor de la mercancía. Para cubrir la diferencia, declara un valor superior en la carta de porte pagando un suplemento, o contrata un seguro de mercancías independiente del contrato de transporte.
Normalmente no: el límite se calcula por peso y suele ser inferior al valor comercial real, por lo qué mercancías de alto valor quedan infracubiertas si no se declara un valor superior o se contrata un seguro adicional.
Cuando se prueba qué el daño o la pérdida se debieron a dolo o a una negligencia grave de su parte, situación en la qué debe responder por el valor íntegro del daño causado.
No, cada modo de transporte tiene su propio régimen de responsabilidad y sus propios topes de indemnización, por lo qué conviene revisar la normativa aplicable a cada contrato según el medio utilizado.