Inicio › Logística › Flete muerto
El flete muerto (dead freight) es la compensación que el fletador debe abonar al armador o naviera cuando no embarca la totalidad de la mercancía contratada: el flete correspondiente al espacio reservado y no utilizado. Nace del principio de que el porteador puso el buque o la bodega a disposición y no pudo comercializar ese espacio a terceros.
Se devenga típicamente en el fletamento por viaje (voyage charter) cuando el fletador carga menos cantidad que la pactada en la póliza de fletamento, pero también en el transporte regular de línea cuando se reserva espacio o contenedores que finalmente no se presentan al embarque (no-show), en cuyo caso las navieras aplican cargos equivalentes.
Su importe suele calcularse como el flete pactado sobre la cantidad no embarcada, menos los gastos que el porteador se ahorra por no transportarla (manipulación, estiba). En derecho español, el artículo 232 de la Ley 14/2014 de Navegación Marítima reconoce expresamente el derecho del porteador al flete de la carga no embarcada cuando la falta es imputable al fletador.
En palabras sencillas, el flete muerto es lo que pagas por el hueco del barco que reservaste y dejaste vacío: si contrataste espacio para 1.000 toneladas y solo llevas 700, la naviera te cobra igualmente una parte por las 300 que faltaron, porque ese espacio viajó sin carga.
En la práctica, los cargadores lo evitan ajustando la cantidad declarada en el booking a la carga real, avisando con antelación de reducciones y negociando cláusulas de tolerancia (por ejemplo, un margen del 5-10 % more or less). En contenedores, controlar los no-show y cancelar reservas a tiempo evita los cargos de dead freight y no-show fees de las navieras.
Cuando el fletador embarca menos carga de la contratada o no presenta la mercancía reservada, siempre que la causa le sea imputable; si el impedimento es responsabilidad del buque o de fuerza mayor pactada, no se devenga.
Aplicando el flete acordado a la cantidad no embarcada y descontando los gastos que el porteador se ahorra por no manipular ni transportar esa carga, salvo que la póliza fije una suma o fórmula distinta.
Con previsiones de carga realistas, cláusulas de tolerancia de cantidad en la póliza de fletamento, comunicación temprana de reducciones y, en línea regular, cancelando bookings dentro del plazo permitido por la naviera.