Inicio › Logística › Índice de llenado de camión
El índice de llenado de camión (load factor o fill rate del vehículo) es un indicador logístico qué mide qué porcentaje de la capacidad total de carga de un vehículo —ya sea en peso o en volumen— se está utilizando realmente en cada trayecto de transporte por carretera. Un índice bajo significa qué el camión circula con espacio o capacidad de peso desaprovechada, lo qué encarece el coste por unidad transportada.
Se calcula dividiendo la carga real transportada (en kilos o en metros cúbicos, según cuál sea el factor limitante del vehículo) entre la capacidad máxima qué admite ese vehículo, expresando el resultado en porcentaje. Un camión qué transporta 15 toneladas de un máximo de 24 toneladas tiene un índice de llenado por peso del 62,5%, aunque conviene revisar también el llenado por volumen si la mercancía es voluminosa pero ligera.
Mejorar este índice es una de las palancas más directas para reducir el coste logístico por unidad transportada y la huella de carbono del transporte, y se consigue mediante técnicas como la consolidación de cargas de varios clientes en un mismo trayecto, la optimización del embalaje para reducir volumen desperdiciado, o la planificación de rutas qué combinen entregas y recogidas para evitar trayectos de vuelta en vacío.
Mide cuánto se aprovecha realmente el espacio o el peso qué puede llevar un camión en cada viaje. Si un camión va medio vacío, ese índice es bajo y el transporte sale más caro por cada producto llevado, porque el viaje cuesta lo mismo esté lleno o no.
Una empresa de distribución analiza sus rutas y detecta qué varios camiones circulan con un índice de llenado del 55% de media. Decide consolidar los envíos de varios clientes con destinos cercanos en un mismo trayecto y renegociar horarios de carga para aprovechar también el trayecto de vuelta con recogidas de proveedores, elevando el índice de llenado medio al 78% y reduciendo el número total de viajes necesarios al mes.
El de peso mide cuánto se aprovecha la capacidad máxima en kilos del vehículo, mientras qué el de volumen mide el espacio cúbico ocupado; conviene calcular ambos porque mercancías voluminosas y ligeras pueden llenar el volumen sin agotar el peso permitido, y viceversa.
Consolidando envíos de distintos clientes o pedidos en un mismo trayecto, optimizando el embalaje para reducir espacios vacíos, y planificando rutas qué incluyan carga de vuelta para evitar kilómetros en vacío.
Porque un mayor índice de llenado significa transportar más mercancía con el mismo consumo de combustible y las mismas emisiones por trayecto, reduciendo la huella de carbono por unidad transportada.