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La amigdalitis es la inflamación de las amígdalas, unas estructuras de tejido linfático situadas en la garganta. Suele deberse a infecciones víricas o bacterianas (con frecuencia estreptococo) y cursa con dolor de garganta, dificultad para tragar, fiebre y, a veces, placas en las amígdalas. La mayoría de los casos se resuelven bien, aunque algunos requieren antibiótico según la causa.
En palabras sencillas, amigdalitis es la inflamación e infección de las amígdalas, que da dolor de garganta, fiebre y a veces placas; a menudo es vírica, otras veces bacteriana. Es un término de uso habitual en medicina y su significado concreto depende de cada caso, por lo que conviene interpretarlo siempre en el contexto de la persona y con ayuda de un profesional.
Un niño con dolor de garganta intenso, fiebre y placas en las amígdalas fue valorado por su pediatra, que orientó una amigdalitis bacteriana y pautó antibiótico y analgesia, con mejoría en pocos días.
El diagnóstico es clínico y a veces se apoya en pruebas para detectar estreptococo; el tratamiento incluye analgesia e hidratación, y antibiótico si la causa lo requiere. En España se valora en atención primaria.
Entre los errores más frecuentes está usar antibióticos ante cualquier amigdalitis, cuando muchas son víricas; abandonar el antibiótico antes de completar la pauta en las bacterianas; descuidar la hidratación. En todos los casos, lo prudente es no sacar conclusiones por cuenta propia y consultar con un profesional, que valorará la situación de forma individualizada.
El diagnóstico y tratamiento de la amigdalitis corresponden a profesionales de la medicina. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
No. Muchas amigdalitis son víricas y no responden a antibióticos. Estos se reservan para las bacterianas, sobre todo por estreptococo, valoradas por el profesional. El uso innecesario favorece resistencias.
Se orienta por los síntomas y la exploración, y a veces con pruebas rápidas para detectar estreptococo. La distinción y la decisión de tratar con antibiótico corresponden al profesional.
La extirpación de las amígdalas se reserva para casos concretos, como amigdalitis muy frecuentes o complicaciones. La indicación la valora el profesional, no se decide de forma rutinaria.
Las infecciones que la causan pueden contagiarse, sobre todo las bacterianas y víricas de la garganta. Medidas como la higiene de manos ayudan a reducir la transmisión.
La analgesia indicada, la hidratación, los líquidos templados y el reposo. Estas medidas se integran en el tratamiento que indica el profesional según la causa.