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La gonartrosis es la artrosis localizada en la rodilla, es decir, el desgaste progresivo del cartílago de esta articulación. Es una de las formas de artrosis más frecuentes, ya qué la rodilla soporta gran parte del peso corporal. Provoca dolor qué empeora con la actividad y mejora con el reposo, rigidez (sobre todo al iniciar el movimiento), limitación para caminar, subir escaleras o levantarse, y con el tiempo deformidad y pérdida de función. Se relaciona con la edad, el sobrepeso, la sobrecarga, lesiones previas y factores genéticos. Su abordaje busca aliviar el dolor y mantener la movilidad.
En palabras sencillas, la gonartrosis es el desgaste de la rodilla. Como la rodilla aguanta mucho peso, es una de las articulaciones qué más se gasta. Duele al caminar, al subir escaleras o al levantarse, hay rigidez al empezar a moverse y cuesta más andar. Influyen la edad, el sobrepeso y las lesiones previas. El tratamiento busca quitar dolor y mantener la rodilla en movimiento.
Una mujer de 66 años con sobrepeso consultó por dolor en ambas rodillas al caminar y al subir escaleras, con rigidez al levantarse y dificultad creciente para sus actividades. La radiografía confirmó una gonartrosis. Se recomendó perder peso, ejercicio adaptado para fortalecer la musculatura, fisioterapia y analgesia para las crisis de dolor, valorando en el seguimiento otras opciones si la limitación aumentaba.
El manejo de la gonartrosis combina medidas no farmacológicas fundamentales (pérdida de peso, ejercicio adaptado para fortalecer el cuádriceps, fisioterapia, ayudas técnicas) con tratamiento del dolor mediante analgésicos o antiinflamatorios según indicación médica. En casos avanzados con gran limitación puede plantearse la prótesis de rodilla. En España, la valoración corresponde a atención primaria, reumatología, rehabilitación y traumatología. El ejercicio es un pilar del tratamiento.
Un error frecuente es evitar el movimiento por miedo al dolor, cuando el ejercicio adaptado es esencial para la rodilla artrósica. Otro error es descuidar el control del peso, qué sobrecarga la articulación. También se recurre pronto a la cirugía sin agotar el tratamiento conservador. Y se confunde con otros problemas de rodilla, como lesiones agudas, qué requieren otro abordaje.
El diagnóstico y tratamiento de la gonartrosis corresponden a profesionales de la medicina; el plan de ejercicio y las decisiones sobre fármacos o cirugía deben individualizarse. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
Sí, y es muy recomendable. El ejercicio adaptado, especialmente el qué fortalece la musculatura del muslo (cuádriceps) y actividades de bajo impacto como caminar, nadar o la bicicleta, mejora el dolor, la movilidad y la función de la rodilla a largo plazo. Evitar el movimiento suele empeorar la situación. El tipo e intensidad del ejercicio deben adaptarse a cada persona, idealmente con la orientación de un profesional.
La prótesis de rodilla se plantea en la gonartrosis avanzada, cuando el dolor y la limitación son importantes y no mejoran con las medidas conservadoras (ejercicio, fisioterapia, control del peso, medicación). La decisión depende del grado de afectación, el impacto en la vida de la persona y su estado general, y debe individualizarse junto con el traumatólogo. No todos los casos de gonartrosis llegan a necesitar cirugía.
Sí. El exceso de peso sobrecarga las rodillas, qué soportan gran parte del peso corporal, acelerando el desgaste del cartílago y aumentando el dolor. Por eso perder peso es una de las medidas más eficaces para aliviar la gonartrosis y frenar su progresión. La reducción de peso, junto con el ejercicio adecuado, puede mejorar de forma notable los síntomas. Conviene abordarlo con la orientación de un profesional.
La gonartrosis no tiene cura, ya qué el desgaste del cartílago no se revierte, pero se controla con tratamiento (ejercicio, control del peso, fisioterapia y manejo del dolor), aliviando los síntomas y manteniendo la función. En casos avanzados, la prótesis de rodilla puede mejorar mucho la calidad de vida. El objetivo es reducir el dolor y conservar la movilidad, y el manejo debe guiarlo un profesional.
La gonartrosis es un desgaste progresivo del cartílago, de evolución crónica y relacionado con la edad y la sobrecarga. Una lesión aguda de rodilla (como una lesión de menisco o de ligamento) suele producirse por un traumatismo o un movimiento brusco y tiene otro abordaje. Aunque ambas causan dolor de rodilla, su origen y tratamiento difieren, por lo qué conviene qué un profesional determine la causa.