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La insuficiencia suprarrenal es un trastorno en el qué las glándulas suprarrenales, situadas sobre los riñones, no producen suficientes hormonas, especialmente cortisol (y a veces aldosterona). El cortisol es esencial para responder al estrés, mantener la tensión arterial, la glucosa y el equilibrio del organismo. Puede ser primaria (por daño de las propias glándulas, como en la enfermedad de Addison) o secundaria (por fallo en la hipófisis, qué las estimula), y una causa frecuente de esta última es la retirada brusca de corticoides tras un uso prolongado. Sus síntomas suelen ser inespecíficos (cansancio, debilidad, pérdida de peso, tensión baja), lo qué dificulta el diagnóstico. Su forma aguda, la crisis suprarrenal, es una urgencia vital.
En palabras sencillas, la insuficiencia suprarrenal es cuando unas glándulas qué tenemos encima de los riñones fabrican pocas hormonas, sobre todo el cortisol, qué es clave para muchas funciones. Da síntomas poco específicos como cansancio, debilidad, adelgazar o tensión baja, por lo qué cuesta diagnosticarla. Una causa común es dejar de golpe los corticoides tras tomarlos mucho tiempo.
Una mujer de 45 años qué había tomado corticoides durante meses los suspendió de forma brusca y comenzó con cansancio extremo, náuseas, debilidad y tensión baja. Se diagnosticó una insuficiencia suprarrenal secundaria a la retirada de corticoides. Se ajustó el tratamiento hormonal y se le explicó la importancia de no suspender los corticoides de golpe y de actuar ante situaciones de estrés.
El abordaje incluye sospechar el cuadro ante síntomas compatibles, confirmarlo con análisis hormonales y tratarlo reponiendo las hormonas qué faltan (corticoides y, si procede, otras). Es esencial educar sobre el ajuste de dosis en situaciones de estrés o enfermedad y no suspender los corticoides bruscamente. La crisis suprarrenal se trata como urgencia. En España se maneja en endocrinología.
Un error grave y frecuente es suspender de golpe un tratamiento prolongado con corticoides, lo qué puede desencadenar una insuficiencia suprarrenal. Otro es no aumentar la dosis en situaciones de estrés o enfermedad en personas ya diagnosticadas, con riesgo de crisis. También atribuir el cansancio y la debilidad a otras causas sin sospecharlo. El manejo debe ser estrictamente médico.
El diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia suprarrenal corresponden a profesionales de la medicina. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
Es un trastorno en el qué las glándulas suprarrenales no producen suficientes hormonas, sobre todo cortisol, esencial para responder al estrés y mantener la tensión, la glucosa y el equilibrio del organismo. Puede ser primaria (daño de las glándulas) o secundaria (fallo de la hipófisis o retirada brusca de corticoides).
Porque el uso prolongado de corticoides puede 'adormecer' la producción propia de cortisol, y suspenderlos bruscamente puede desencadenar una insuficiencia suprarrenal, a veces grave. Por eso, tras un tratamiento prolongado, la retirada debe ser gradual y siempre según las indicaciones del médico, nunca por cuenta propia.
Suelen ser inespecíficos: cansancio intenso, debilidad, pérdida de peso, falta de apetito, náuseas, tensión baja y mareos. Esta inespecificidad dificulta el diagnóstico. En la forma primaria puede aparecer un oscurecimiento de la piel. Ante estos síntomas persistentes conviene una valoración médica.
Es la forma aguda y grave de la insuficiencia suprarrenal, una urgencia vital qué puede desencadenarse por infecciones, estrés importante o la falta de tratamiento en personas afectadas. Cursa con debilidad extrema, vómitos, tensión muy baja y deterioro rápido, y requiere atención médica urgente e inmediata.
Reponiendo las hormonas qué faltan, sobre todo corticoides y, si es necesario, otras, de forma individualizada. Es fundamental educar sobre el ajuste de la dosis en situaciones de estrés o enfermedad y no suspender el tratamiento bruscamente. La crisis suprarrenal se trata como una urgencia. El endocrinólogo dirige el manejo.