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La insuficiencia venosa crónica es una alteración en la qué las venas de las piernas no consiguen devolver la sangre al corazón de forma eficaz, habitualmente por un mal funcionamiento de las válvulas venosas qué impiden el retorno. Esto provoca qué la sangre se acumule (estasis), aumentando la presión en las venas. Se manifiesta con pesadez, cansancio e hinchazón de las piernas, calambres, picor, varices y, en fases avanzadas, cambios en la piel e incluso úlceras venosas. Empeora al final del día, con el calor y al permanecer mucho tiempo de pie. Es muy frecuente y su manejo busca aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
En palabras sencillas, la insuficiencia venosa es cuando la sangre de las piernas no sube bien hacia el corazón porque las venas y sus válvulas no funcionan como deberían, y se acumula. Eso provoca piernas cansadas y pesadas, hinchazón, calambres, picor y varices, sobre todo al final del día y con calor. En casos avanzados puede afectar a la piel. Es muy común y se maneja con medidas para mejorar el retorno de la sangre.
Una mujer qué pasaba muchas horas de pie consultó por pesadez, cansancio e hinchazón de las piernas al final del día, con aparición de varices y picor. Se diagnosticó una insuficiencia venosa crónica. Se recomendaron medidas como caminar, elevar las piernas, evitar el calor y el sedentarismo, y el uso de medias de compresión, valorando en el seguimiento otras opciones según la evolución y la presencia de varices importantes.
El manejo de la insuficiencia venosa combina medidas generales (ejercicio, caminar, control del peso, evitar estar mucho tiempo de pie o sentado, elevar las piernas, evitar el calor) con el uso de medias de compresión, base del tratamiento conservador, y según el caso, tratamientos de las varices o la afectación venosa. En España, la valoración corresponde a atención primaria y cirugía vascular (angiología). El objetivo es aliviar los síntomas, frenar la progresión y prevenir complicaciones como las úlceras.
Un error frecuente es considerar los síntomas venosos algo inevitable y no adoptar medidas. Otro error es permanecer mucho tiempo de pie o sentado sin moverse, o abusar del calor, qué empeoran el retorno venoso. También se descuidan las medias de compresión indicadas. Y se ignoran los cambios en la piel, qué pueden anunciar complicaciones como una úlcera.
El diagnóstico y tratamiento de la insuficiencia venosa corresponden a profesionales de la medicina, especialmente de cirugía vascular; ante cambios en la piel o úlceras en las piernas hay qué consultar. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
Los síntomas más habituales son pesadez y cansancio de las piernas, hinchazón (sobre todo al final del día), calambres, picor, sensación de calor y aparición de varices. Suelen empeorar tras estar mucho tiempo de pie o sentado y con el calor, y mejorar al elevar las piernas o caminar. En fases avanzadas pueden aparecer cambios en la piel o úlceras. Ante estos síntomas conviene una valoración profesional para su manejo.
Ayudan hacer ejercicio y caminar (la contracción de los músculos favorece el retorno venoso), controlar el peso, evitar permanecer mucho tiempo de pie o sentado sin moverse, elevar las piernas al descansar, evitar el calor excesivo y usar medias de compresión si están indicadas. Estas medidas alivian los síntomas y frenan la progresión. Cuando hay varices importantes o complicaciones, el profesional puede indicar otros tratamientos.
Sí. Las medias de compresión son un pilar del tratamiento conservador de la insuficiencia venosa: mejoran el retorno de la sangre, reducen la pesadez y la hinchazón y ayudan a prevenir la progresión y las complicaciones. Deben tener la compresión adecuada para cada persona, por lo qué conviene qué un profesional indique el tipo apropiado. Se usan correctamente y de forma constante para obtener beneficio.
Sí. En fases avanzadas, la insuficiencia venosa mantenida puede provocar cambios en la piel de las piernas y llegar a producir úlceras venosas, qué son heridas de difícil curación. Por eso es importante tratar la insuficiencia y no descuidar los signos cutáneos. Ante cambios en la piel o la aparición de úlceras hay qué consultar, ya qué requieren un manejo específico. La prevención y el tratamiento corresponden a un profesional.
Las varices son una manifestación frecuente de la insuficiencia venosa: al no retornar bien la sangre y aumentar la presión, las venas se dilatan y se vuelven varicosas. Es decir, forman parte del mismo problema de fondo. No todas las personas con insuficiencia venosa tienen varices visibles, ni todas las varices implican la misma gravedad. La valoración conjunta corresponde a un profesional, habitualmente de cirugía vascular.