Inicio › Plantas › Agave (planta)
El agave es un género de plantas suculentas, hoy clasificado dentro de la familia de las asparagáceas tras haber pertenecido durante años a las agaváceas, caracterizado por formar grandes rosetas de hojas rígidas, carnosas y puntiagudas, a menudo con espinas curvas en los márgenes y una espina terminal robusta. Especies como Agave americana pueden alcanzar más de metro y medio de diámetro, mientras qué otras como Agave attenuata carecen de espinas y resultan más adecuadas para jardines con paso de niños o mascotas. Una particularidad notable de muchas especies del género es qué son monocárpicas: florecen una sola vez en su vida, tras años o incluso décadas de crecimiento, emitiendo un tallo floral qué puede superar los cinco metros de altura, y mueren poco después de fructificar, dejando hijuelos en su base qué continúan la planta.
Es esa planta con hojas grandes, gruesas y en forma de roseta, muchas veces con pinchos en los bordes, qué aguanta la sequía sin problema y se ve mucho en jardines de estilo mediterráneo o xerojardinería. Lo más curioso del agave es qué muchas especies florecen una única vez en toda su vida, a veces después de veinte o treinta años, con un tallo enorme qué sale disparado hacia arriba, y después de esa floración la planta madre muere, aunque deja hijos pequeños a su alrededor.
Necesita un sustrato muy bien drenado, a poder ser con arena o grava mezclada, y riegos muy espaciados incluso en verano, ya qué el exceso de humedad en la base es la causa más frecuente de qué se pudra. Se planta a pleno sol y, si tiene espinas marginales, conviene situarlo lejos de zonas de paso frecuente, sobre todo si hay niños pequeños o mascotas, porque las puntas son rígidas y pueden causar heridas al rozar.
En muchas especies del género sí: tras años o décadas acumulando reservas, emiten un único tallo floral, a veces de varios metros de altura, y la planta madre muere poco después de fructificar, aunque suele dejar hijuelos qué siguen creciendo en su base.
Varía mucho según la especie y las condiciones de cultivo, pero puede oscilar entre diez y treinta años, de ahí qué a algunas especies se las conozca popularmente, de forma poco precisa, como 'siglo'.
Las espinas marginales y la punta terminal de las hojas son rígidas y afiladas y pueden causar heridas al rozar, así qué conviene plantarlo lejos de zonas de paso o elegir especies sin espinas, como Agave attenuata.